Fundada en Valladolid el 12 de junio de 2008, por Reibag y Doc Pastor. Realizada y mantenida por la asociación Ruta 42.
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14 de septiembre de 2010

Cine sin Palomitas(44): Bosque de sombras, o no es país para extranjeros

El cine español sigue dando sorpresas agradables. “Bosque de sombras” es una de esas sorpresas agradables, no es que sea una gran película sino que está rodada con tanta fuerza que sorprende por tratarse de una película española. El poderío visual no suele ser propio de nuestro cine y aquí aparece como un regalo para el espectador. Además de contar la historia del ratón y el gato, y que en ocasiones se asemeja a "No es país para viejos" de los hermanos Coen.

La historia es simple. España, 1978. Unos ingleses deciden tomarse unas vacaciones aislándose de la urbe anglosajona para pasar unos días en el paraíso natural del norte de España. Las gentes del pueblo son toscos y muy suyos, y esconden un secreto que al revelarse se desencadenará una espiral de violencia acelerada por la naturaleza del bosque y de las personas.

Se puede considerar un western español en toda regla. Marcando la tensión, el director novel Koldo Serra, se vale de la naturaleza del bosque y de la incomunicación de los personajes para generar una atmósfera de tensión que raya con el miedo pero no llega a asustar. Entretenida porque te tiene asfixiado durante la hora y media, breve pero intensa.

El director deja patente las marcas del cine de género del thriller y el western, los cazadores y los cazados se baten en duelo constantemente en una atmósfera tan cargada y bien acentuada por la lluvia y la banda sonora. Y es que la naturaleza se convierte en un personaje más. Sin embargo, se comete algunos excesos que emborrona el film aunque esos mismos excesos seducirán a los amantes del género.

Se puede escuchar al británico Gary Oldman hablar en castellano en la versión original.

El duelo de titanes, porque ambos son maestros, entre el británico Gary Oldman y el español Lluís Homar es asombroso. Ambos interpretan a un par de ‘cabronazos’, como ellos mismos dirían, pero que al mismo tiempo son personas, no interpretan al mal en sí sino que sus personajes contienen tantas aristas y complejidades que conceden carne y huesos a sus personajes. En todo momento, los dos dan la sensación de que habían vivido allí toda la vida. Y el resto del reparto que los acompañan llegan bien a la altura de estos dos monstruos de la interpretación.

No es cine español al uso, más bien sería una especie de homenaje al buen cine americano convertido en ópera prima pero con la mano dura de quién lleva años haciendo esto. Pero recuerde que es una ópera prima, y hay algún bache. Una agradable sorpresa del cine en estado puro, entretiene y te mantiene clavado al asiento. Ha salido un rayito de sol entre las nubes.


24 de agosto de 2010

Cine sin Palomitas(43): Toy Story 3, juntos hasta el infinito...

Todas las madres dicen que un niño es la alegría de la casa, y en comparación, la saga de Toy Story es la alegría para los cinéfilos. Por lo menos, ha marcado a toda una generación que ha crecido con el vaquero Woody, el soldado interestelar Buzz Lightyear, el señor Potato, el Tiranosaurios Rex, el cerdito hucha, el perro muelle, los soldaditos en miniatura, la pizarra mágica... y un sin fin de juguetes con los que hemos jugado en casa. Siempre había dos bandos: los buenos y los malos. Simple. Y los buenos eran muy buenos y los malos, muy malos.

Y así comienza “Toy Story 3”, recordando unos de esos episodios comunes de cualquier niño, uno de esos episodios en el que el malo malísimo, el cerdito hucha, planeaba robar el dinero que transportaba un tren a través del desierto compinchado con los buenazos de los marcianitos de "Pizza Planet" y el matrimonio Potato. Para impedirlo allí estaba el vaquero más honesto y sincero que jamás nadie había conocido, el valiente Woody junto con su caballo Perdigón y su compañera, también vaquera, Jessie. Y sí, como en cualquier otra batalla de este tipo, hay campos de fuerza, naves espaciales y todo lo que la imaginación de un niño de 6 años es capaz de imaginar. Pero ese niño de 6 años, Andy, ya ha cumplido los 17 y está a punto de marchar a la Universidad. Y este niño, JMR, antes jugaba con Buzz y Woody, y ahora con 21 escribe sobre ellos.

Y este comienzo de libertad creativa sugiere que todo es posible con tal de imaginarlo. Revivir esa experiencia resulta tan entrañable e infantil que introduce al espectador de lleno en el mundo de los juguetes. Una genialidad.

El osito abracitos enseña alegremente la guardería a Woody y compañía.

Y es que la película es una genialidad en sí misma, aún dejando a un lado la tecnología de los efectos visuales y el 3D. La saga funciona como un gran cuento sobre la amistad, o un ensayo tan serio que si tuviera forma de libro o novela sería una preciada joya de la literatura. La coherencia y la brillantez de Toy Story pasa por no caer en la tentación del dinero y centrarse en el espíritu infantil de los juguetes y el paso del tiempo de Andy como referencia del paso del tiempo del espectador.

La empresa Pixar es la que está detrás de títulos tan admirados como “Cars”, “Wall-e” y “UP”. Y en todas ellas destaca la fuerza del guión. No iba a ser menos esta tercera entrega de juguetes que presume de un guión sólido y sin fisuras que trata de innovar y probar cosas nuevas sobre cosas ya vistas, y es capaz de arriesgarlo todo por ganarse la sonrisa de un niño y la de un adulto. “Nos conocimos de niños y seguiremos juntos hasta el infinito y más allá”. Ésta sería la esencia de Toy Story.

Y ya desde antes de comenzar la historia de juguetes, Disney y Pixar, las dos productoras que están detrás del proyecto nos enseñan su espíritu o la moraleja de la vida con un cortometraje “Día y Noche” que refleja la relación que han mantenido ambas compañías en los últimos años. Las dos empresas de animación estuvieron juntas hasta que Pixar que quería seguir innovando y arriesgando dinero en ideas nuevas y en otra forma de hacer cine y de impulsar la creatividad se separó de Disney porque ésta prefería apostar a lo seguro, a lo que ya se sabía que funcionaba. ¿El resultado? Pixar por las nubes y Disney por los suelos, volvieron a unirse, porque como el día y la noche, lo que tiene uno, no tiene el otro y juntos forman un socio perfecto.

Barbie y Ken están hechos (o fabricados) el uno para el otro.

Y con nuevo espíritu, nuevas ideas como la de introducir a la pareja formada por Ken y Barbie. Juntos forma una pareja adorable pero no queda la cosa ahí, Pixar da un paso hacia delante humanizando a Ken dándole un lado turbulento que nace de las burlas de “eres un juguete para niñas” de sus amigos. Una genialidad. Y destaca, porque te mueres de la risa, la escena de la tortura a Ken al igual que el lado flamenco y gitano de Buzz Lightyear. Pequeños detalles que todos juntos forman una gran obra.

“Toy Story 3” funciona para todo. Funciona para los niños, para los adultos que los acompañan y para toda esa generación de niños (que son ahora mayores) que creció con Woody y Buzz; el tiranosaurio Rex y Mr. Potato; el cerdito hucha y los marcianitos de Pizza Planet... y que se emocionaron con la despedida.

8/10

17 de agosto de 2010

Cine sin Palomitas(42): Diamante de sangre, se mira pero no se moja

En los años 90 en Sierra Leona se exportaban pequeños diamantes ilegales que una vez colocados en el mercado valían una fortuna. Esos diamantes eran recogidos por los rebeldes del país africano a través de los hombres de las aldeas utilizados como esclavos. Solomon (Djimon Hounsou) pierde a su familia y es utilizado como esclavo en una de estas minas hasta que en medio de un asalto consigue escapar, no sin antes esconder un gran diamante que había encontrado. Y en su camino se encontrará un traficante de diamantes Danny Archer (Leonardo DiCaprio) que le ayudará a buscar a su familia a cambio del valioso mineral.

“Diamante de Sangre” es un thriller en el que se mezcla la aventura y la política, con el continente africano como telón de fondo. La primera mitad de la película raya la excelencia con un ritmo vertiginoso y una acción trepidante salpicado con detalles políticos muy interesantes. Pero la otra mitad, se pierde en clichés, sentimentalismos a veces difíciles de creer, y en una acción repetitiva e innecesaria.

La huida de la ciudad es lo mejor de la película.

El director, Edward Zwick, plantea directamente el conflicto y con un ritmo ascendente nos vemos metidos de lleno en la piel de Danny Archer en pleno invasión rebelde de la capital de Sierra Leona. Una secuencia fantástica, rodada con firmeza y con una puesta en escena magnífica. Y Leonardo DiCaprio nos conduce a través del caos de las balas y las explosiones con maña, poder y jovialidad. El film se rodó en Sudáfrica y Mozambique, para aportar mucha más credibilidad a los escenarios y lo consigue, junto con una cuidada fotografía y una banda sonora constante y útil para aportar un extra de ritmo a la historia.

Luego el conflicto de los diamantes se desvanece y solo sale a relucir a cuentagotas hasta desaparecer en mitad de la historia. Peca de utilizarlo de excusa para llevar a cabo la película. Funciona porque nos envuelve en la supervivencia y en la búsqueda del diamante, pero al terminar uno no tiene la sensación de conocer mucho más acerca de los “Diamantes de sangre” que al principio. Los detalles acerca de esos tesoros son insuficientes, aparca el tema político y se adentra en el de la aventura.

Leonardo DiCaprio funciona muy bien en las escenas de acción.

Leonardo DiCaprio interpreta al traficante aportándole un espíritu jovial, aventurero y la confianza que debe tener un ex soldado. Funciona tan bien en la acción como en el drama. Djimon Honsou, que interpreta al esclavo de diamantes, realiza un trabajo excelente. Su personaje es creíble, de carne, hueso y lágrimas, algo que resulta muy difícil de ver en Hollywood últimamente. Muchos han sido los actores afroamericanos que han interpretado a personas comunes del continente africano. En las recientes “El señor de la guerra” y “Atrapa el fuego”, los actores eran tan malos que sus personajes parecían sacados de la MTV en lugar de la África negra. En la segunda se puede ver un a Derek Luke bastante perdido por África. Sin embargo, Djimon Honsou le da humanidad a su personaje, su mirada, su sufrimiento, sus gritos, su terquedad son creíbles y es un regalo verlo actuar.

Demasiado es el sentimentalismo del final, pasa del cine comprometido al cine comercial puro, de entretenimiento. Sus aspiraciones a realizar una gran obra desaparecen cuando terminan de denunciar y vuelven a repetir la acción, a dar rodeos y rodeos sin ofrecer nada nuevo a lo antes visto. Se podía decir que la película tiene el espíritu de la periodista, da a conocer al mundo occidental una atrocidad y no pretende involucrarse más. Y así, el resultado es una película de entretenimiento de gran calidad, con denuncia y a medio camino del paraíso cinematográfico.

8/10



13 de agosto de 2010

Estrenos de cine, 13 de agosto: día de mercenarios, killers y estafadores



Este viernes, 13, la suerte del espectador se divide entre antiguos mercenarios y parejitas de killers. Por un lado vuelven Sylvester Stallone y la tropa con "Los mercenarios" y por otro los guapos de Ashton Kutcher y Katherine Heigl en "Killers". Y como alternativa a tantas pistolas, aparece Jim Carrey como estafador a robarnos unas risas con "Phillip Morris ¡Te quiero!".

Los mercenarios
Barney Ross (Sylvester Stallone) lidera a un grupo de mercenarios contratados para derrocar al general Garza (David Zayas), un títere al servicio del ex agente de la CIA James Monroe (Eric Roberts), y devolver así la paz a la pequeña isla de Vilena.

Gancho: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Micky Rourke y Bruce Willis repartiendo collejones a diestro y siniestro. ¿Te parece poco? Pues cuenta además con la aparición estelar del Gobernador de California, sí, Arnold Schwarzenegger.



Killers
Spencer (Ashton Kutcher) es el típico superagente secreto a órdenes del gobierno acostumbrado a llevar una vida de bellos lugares en Europa, rodeado de coches superdeportivos y mujeres espectaculares. Pero cuando conoce a Jen (Katherine Heigl), encuentra el amor de su vida y decide aparcar su trabajo de espía. Todo va bien hasta que descubren que han puesto precio a la cabeza de Spencer, ahora el matrimonio debe huir para salvar sus vidas, mientras aguantan a sus suegras y descubren quién quiere matarlos.

Gancho: Una película de acción, comedia y que promete mucho entretenimiento. Su historia recuerda a otras películas como la reciente "Noche y Día" y "Sr. y Sra. Smith".



Phillip Morris ¡Te quiero!
Steven Russell (Jim Carrey) abandona su rol de policía felizmente casado con su dulce mujer para convertirse en un estafador homosexual. Su especialidad es estafar a las aseguradoras pero también se le da bien hacerse pasar por otra persona. Pero una vez en la cárcel, acabará encontrando al amor de su vida: otro delincuente, Phillip Morris (Ewan McGregor).

Gancho: Esta (aparentemente) inocente película no encuentra distribuidora que estrene el film en EEUU porque contiene alguna que otra escena subidita de tono y trasvestismos varios.


10 de agosto de 2010

Cine sin Palomitas(41): En busca de la felicidad, sin ofender a nadie

Chris Gardner (Will Smith) era un hombre inteligente y ambicioso. En el instituto era el más listo de la clase y ya de joven invirtió todos sus ahorros para dedicarse a la venta de un avanzado escáner médico que resultó ser invendible. Está casado y tiene un hijo (Jaden Smith) y salen adelante con lo que pueden. Pero su mujer (Thandie Newton) está harta de que siempre les salgan las cosas torcidas así que decide abandonar a su marido. Chris se queda con el crío e intenta sobrevivir mientras realiza un curso para llegar a ser corredor de bolsa.

“En busca de la felicidad” es un drama de los de llorar por las desgracias y las injusticias de la vida representadas en la figura de un padre peleón que no tiene nada más que su fuerza de voluntad. Lo más destacable es la interpretación de Will Smith, enorme en todo el metraje, junto al adorable Jaden Smith. Pero eso no quita de lo mal que está dibujado el personaje de la madre.

No se puede tomar en serio la película pues es simple y no hay nada original. Un drama con pañuelo para la lagrimita de turno, con tufillo a esperanza (con incontables menciones a la felicidad) y un más que previsible final feliz.

Will Smith comparte muchas de las escenas con su hijo Jaden.

Y el gran fallo es la intención de agradar a todo el mundo que tiene el director Gabriele Muccino, lo consigue tratando a la historia entre algodones, con mimo de que no se tuerza y termine con crítica social. Por eso la película es tan blanda que no merece tomarla en serio.

Su punto fuerte radica en la credibilidad de las situaciones que se presentan, sobre todo la memorable escena del baño del metro. La película mantiene el ritmo del drama y la esperanza sin altibajos lo que ha dado el resultado de un drama comercial entretenido y bien elaborado. No arriesga haciendo crítica social y se mantiene con buen tino en la superficialidad de la superación personal del protagonista. Por ello cae todo el peso del film en Will Smith que hace un fantástico trabajo al encarnar al hombre que hace de la amabilidad un recurso para ascender y de la frustración un motivo para sobrevivir. Y una coqueta y maravillosa banda sonora acompaña la aventura.

El actor Will Smith tuvo en el set de rodaje al propio Chris Gardner en persona.

Una película para toda la familia, un drama con buen sabor de boca que busca agradar a gran parte del público. No arriesga nada, ni siquiera en el aspecto técnico, y siempre va a lo seguro, a lo que se sabe que funciona como es el tópico del “sueño americano” o el del “hombre hecho así mismo”. Gustará pero no se puede considerar como una gran obra.

7/10


3 de agosto de 2010

Cine sin Palomitas(40): Noche y Día, Cruise Entertainment

Tom Cruise tan aficionado a las películas de espías, véase la saga “Misión: Impossible”, regresa a la gran pantalla con “Noche y Día”, un film en el que se entremezcla la acción, la comedia y el amor. El cóctel perfecto para el verano.

Roy Miller (Tom Cruise) es un espía secreto que tiene en su poder un valioso objeto llamado “Céfiro”, e intenta huir del FBI que le están buscando porque le acusan de haberlo robado. Entre tanto se cruza en su vida con June (Cameron Diaz), una mujer normal que se enamorará del excéntrico y amable espía y le acompañará en la aventura.

El gran logro de “Noche y Día” es conseguir una comedia de espías con los tópicos del género de este tipo de cine y al mismo tiempo no parecer una simple parodia. Camina entre una fina línea entre la comedia de espías y la parodia, no llega nunca a cruzar la línea por lo que el resultado es una sencilla e inteligente comedia de entretenimiento.

La única pretensión es la de entretener con vivaces momentos de acción salpicados con guiños de comedia y con un ligero tono romántico por la aventura. Tom Cruise, al que ya se le ve mayor en la pantalla del cine gracias a la avanzada tecnología de la Alta Definición, no duda en arriesgarse en las escenas de acción luchando por conseguir filmar el más difícil todavía.

Roy y June serán perseguidos por el FBI y por un traficante español.

Y ese “más difícil todavía” lo consigue en Sevilla en plenos festejos de San Fermín en una persecución en moto contra unos malvados y elegantes ‘Mercedes’ y unos toros gigantescos, todo ello por las estrechas y bellas calles de la capital andaluza. Una escena cargada de colorido y aventura para cerrar con broche de oro.

Pese a que la fiesta taurina por excelencia es original de Pamplona, en la película se desarrolla en Sevilla, este error geográfico es asumido por la película porque lo que se pretende es cargar de magia la ciudad de Sevilla y presentarlo como algo aventurero y precioso, en el que lo moderno y lo clásico se fundieran presentando a España, en conjunto, como un país mágico. Lo que parecía un absurdo en pleno rodaje en España, después en pantalla, todo ello funciona porque el ritmo de la película es así, es un “todo es posible”, un “más difícil todavía” y un “vamos a reírnos de los tópicos de espías”. Y es que es de sobra conocido por todos que con Tom Cruise todo es posible.

En plena persecución por las calles de Sevilla.

En este film no se busca pensar, ni busca ganarse al público con rebuscadas teorías conspiratorias o estrategias de acción. Ni mucho menos. Es Tom Cruise cargándose (con cara de bueno) a todo el mundo. Sus armas son la espectacularidad de las escenas de acción, cuyo ritmo nunca decae, y los gags absurdos.

Cameron Diaz ve renovada así su vis cómica. La actriz lo hace bastante bien cuando se le otorga la responsabilidad de continuar la historia y también quedándose en segunda plano pero sin desaparecer. El resto del reparto está plagado de grandes actores secundarios como Peter Sarsgaard (“An Education”), Viola Davis (“La duda”), el español Jordi Mollá con un rol muy similar al que tuvo en “Dos policías rebeldes II” y Paul Dano (“Pequeña Miss Sunshine”). Sin embargo, sus apariciones son prácticamente testimoniales, quizá Paul Dano y Jordi Mollá estén un poco desaprovechados.

“Noche y Día” promete una apasionante aventura, sin más pretensiones que la de entretener y pasar un buen momento con los amigos y hartarse a palomitas y refresco en el cine.

6/10


27 de julio de 2010

Cine sin Palomitas(39): Road Trip (Viaje de pirados), todo entre colegas

Durante una visita guiada por la Universidad de Ithaca, los visitantes empiezan a aburrirse con las explicaciones convencionales del guía que al mismo tiempo es estudiante de la propia universidad. Entonces, para que sea más entretenida decide contarles la apasionante aventura vivida por sus amigos durante su estancia en el campus.

Josh y Tiffany eran amigos desde la infancia, lo hacían todo juntos, con el tiempo la amistad se tornó en amor, pero tuvieron que separarse para estudiar en universidades diferentes. Se llamaban a todas horas pero en un tiempo ella parecía ausente. No respondía a las llamadas y Josh empezaba a preocuparse y se dispuso a grabar un vídeo de amor para mandárselo su chica. Mientras sus amigos le dicen que pase de ella, que es muy joven y que existen miles de jovencitas esperándole. Y encima es cierto, Beth intenta tontear con él pero nunca llega a más la cosa, hasta que un día se lían y ella lo graba en vídeo. El problema es que un amigo suyo cogió la cinta por error y se lo mandó a la novia.

Josh y sus amigos deberán recorrer en coche 3.000 kilómetros en tres días. Lo que puede parecer una misión imposible se convertirá en un auténtico viaje de pirados.

Los protagonistas cuando están a punto de descubrir el envío de la cinta equivocada.

Básicamente, se utiliza la excusa de la cinta para obligar a los protagonistas a realizar un viaje tan alocado como explosivo. Una aventura sobre ruedas en el que se presentarán multitudes de dificultades y problemas que improvisarán soluciones tan idiotas como eficaces. Una memorable aventura entre colegas con el fin de pasar un buen rato.

La película encuentra su ritmo en el buen rollo, la juventud de la universidad y en el tópico “déjate llevar”. Tres ingredientes que funcionan muy bien, prueba de ello es la escena del puente. También hay otras escenas un poco pasaditas de rosca pero forma parte del espíritu de la comedia adolescente ‘made in Usa’.

Los personajes son clichés sencillos, no hay nada original en ellos pero es su sencillez lo que permite gags desternillantes. El mejor es, sin duda, el personaje interpretado por Seann William Scott, actor también conocido por encarnar al excéntrico Steve Stifler de la saga “American Pie”. En “Road Trip”, su personaje contiene muchas similitudes con el de la famosa trilogía de Paul Weitz, por lo que su vena cómica sigue intacta aunque esta vez se encuentra más comedido.

Un autobús escolar será uno de los medios de transportes utilizados para llegar a su destino.

El director del viaje se llama Todd Phillips, que fue nominado a un Oscar por el guión de “Borat”. Y entre sus éxitos más recientes destaca “Resacón en Las Vegas” que obtuvo una buena acogida tanto en crítica como en taquilla y consiguió el Globo de Oro a la mejor película de comedia. Un director licenciado en la comedia que con “Road Trip” se forjó como un director a seguir en este campo.

“Road Trip” promete pasar un buen rato con situaciones delirantes, dejando la seriedad aparcada en el asiento de atrás. Sin embargo, también deja un rato para una pequeña moraleja que cae bastante bien con el tono de la película. No contiene reflexiones filosóficas sobre la vida pero sí entretenimiento en estado puro. Y anima al personal a coger el coche para realizar un viaje de pirados como el de la película.

7/10

20 de julio de 2010

Cine sin Palomitas(38): Noche en el museo, ¿la Historia es aburrida?

De niño siempre se ha tenido alguna vez la tentación de pasar la noche en un museo. Se tiene la ilusión de que por la noche todo cobra vida: el esqueleto de un dinosaurio, las momias,, los muñequitos de cera que representan a los antiguos romanos... Pues bien. En “Noche en el museo” un guardia de seguridad, interpretado por Ben Stiller, será el encargado de mantener la paz durante las noches en el museo de Historia.

Se trata de una película para pasarlo como un niño de diez años. En el museo todo cobra vida, y fácilmente se puede identificar uno con el protagonista que tiene que lidiar con todo tipo de criaturas, desde fieros leones hasta Atila 'el Huno', o incluso el presidente norteamericano Theodore Roosevelt.

Para ello, el cómico Ben Stiller, da vida a un hombre divorciado, al que su hijo le va perdiendo como referencia en detrimento del nuevo novio de su madre, y al quien la falta de seguridad en sí mismo le va formando como un verdadero fracasado. Pero a través de los consejos de ‘Teddy’ Roosevelt sobre la autoconfianza y con el excelente consejo de que conocer el pasado es conocer el presente, provocará que el fracasado se convierta en un hombre capaz de poner paz en el conflicto entre vaqueros y romanos, porque no son tantas las diferencias entre los hombres de dos milenios de distancia.

Ben Stiller que da vida al guardia de seguridad y Robin Williams hace lo propio con el presidente Theodore Roosevelt.

Brilla en la predecible moraleja y en su tono juvenil y familiar sin caer en banalidades infantiles consiguiendo un entretenimiento para todos los públicos. Los efectos especiales son buenos aunque no aportan una total credibilidad que, por otro lado, tampoco importa. Como el guión, que es sólido y poco ambicioso, sus errores se ‘corrigen’ con el tono desenfadado de la película. Prueba de ello es el personaje de Ricky Gervais que da vida al peculiar jefe del museo. También destaca Robin Williams como ‘Teddy’ Roosevelt y que ya está acostumbrado a este tipo de aventuras, ya fascinó hace años con el juego de mesa “Jumanji”.

Las pequeños muñecos de cera atrapan a lo 'Gulliver' al guardia de seguridad.

Sin embargo, decepciona la prontitud en la que se pierde esa ambición, desde el primer momento no ofrece nada original ni nada auténtico, una historia tan jugosa como ésta podría dar para mucho más como ejemplo se encuentra la fascinante (y antes citada) “Jumanji”, y es por eso que decepciona al principio, no al final.

"Noche en el museo"
promete entretenimiento de palomitas y aventuras, extra de moraleja y final feliz de postre. No pretende nada más que entretener al personal y no arriesga en ningún momento por tener su sello propio. Y es que en este museo la Historia está muy viva.

6/10


13 de julio de 2010

Cine sin Palomitas(37): Memento, Nolan juega con tu cerebro

Leonard sufre una lesión en el hipocampo de su cerebro que le impide crear recuerdos nuevos. Todo recuerdo reciente lo olvida. Da igual que hace dos minutos estuviera hablando con alguien, o corriendo porque alguien le persiguiera, da igual. Al cabo de unos minutos olvidará todo lo que ha pasado.

Lo que sí recuerda, es a él, antes del accidente que le provocó semejante enfermedad. Un accidente. Una noche corriente, se despertaba para ir al baño cuando encontró a unos yonquis violando y asesinando a su mujer. A él lo golpearon, ocasionándole la dolencia. Y desde entonces vive como un investigador buscando venganza. Pero en la búsqueda se topará con un tal Teddy y una chica llamada Natalie. Leonard deberá fiarse solamente de su instinto y de las notas que se escribe para poder atrapar al asesino.

“Memento”, dirigida por Christopher Nolan, es una película independiente alejada de los grandes estudios de Hollywood e inmediatamente después de su estreno fue proclamada un film de culto. Su forma original de narración, comienza con el final y va hacia atrás viendo primero las consecuencias y después las causas de las actuaciones del protagonista, además de la paranoia cerebral del personaje principal ha dejado una marca muy importante en el cine. El film “21 gramos”, de Alejandro González Iñárritu, se inspira, en parte, de “Memento”. Pero a su vez, el director Christopher Nolan, bebe de otro film de culto como es “El club de la lucha” porque podemos ver dos guiños de la película de David Fincher, uno de ellos es el número de teléfono de Teddy (personaje de “Memento”) que coincide con el de Marla Singer (personaje de “El club de la lucha”).

Guy Pearce interpreta al desmemoriado Leonard que utiliza fotos para decirse a sí mismo cosas que pronto olvidará

La narración al revés, junto con una narración paralela en orden, provoca un lío en el seguimiento de la historia pero que finalmente se resuelve. El acierto es que todo termina por encajar de manera sutil, porque la historia lo pide así. Y lo mejor de todo es que no requiere un nuevo visionado para poder encajar las piezas. Aunque sí genera el gusanillo de volver a verla, conociendo ya el final, de hecho en la propia película hay una escena en la que el protagonista le pregunta a su mujer por qué lee un libro que ha leído mil veces, si ya conoce el final para qué volver a leerlo. Una maravilla.

El director, Christorpher Nolan, filma un relato corto que escribió su hermano Jonathan Nolan, su habitual guionista (“El caballero oscuro”, “El truco final”). La película es inteligente, nos obliga a pensar en todo momento qué es lo que ha pasado, nos hace dudar quién es el malo y quién el bueno, plantea el dilema de la confianza en las personas de tu alrededor, incluso, se llega a dudar del propio protagonista.

Una pequeña película que funciona por el potente guión y en la que no tienen cabida los efectos visuales de los que abusan la gigante industria y los utilizan para confundir de una manera tramposa y pretenciosa, y de esta manera consiguen fabricar películas como en una cadena de montaje, sin dar ninguna importancia al guión.

Leonard también utilizaba su propio cuerpo para tatuarse notas para que no se pudieran borrar

Guy Pearce ("El último gran mago"), Carrie-Anne Moss (“Matrix”) y Joe Pantoliano ("El imperio del sol") forman el trío protagonista. Sus actuaciones son frescas, coherentes, con un punto de ambigüedad, que permite al espectador sospechar de todos, y no se exceden en dramatismos innecesarios.

Un juego y un disfrute para la mente. Un rompecabezas inteligente y honesto. Una pequeña obra maestra del cine. Si le apetece jugar con la mente, le recomiendo que la vea. Si ya la ha visto, le recomiendo que la vuelva a ver. El final, casi es lo de menos, es el disfrute de pensar, sospechar de todos, de no confiar en nadie, de saber cuál es el final y no recordar cómo se ha llegado hasta ahí.

9/10


6 de julio de 2010

Cine sin Palomitas(36): El otro lado de la cama, riéte porque estás en él

Que te deje la novia suele ser un palo grande. A Pedro (Guillermo Toledo) le ha dejado Paula (Natalia Verbeke) porque se ha enamorado de otro. Ese otro es el mejor amigo de Pedro, Javier (Ernesto Alterio). Pero Pedro no sabe nada. Javier todavía no ha decidido cuándo contárselo a él y a su novia. Porque Javier tiene novia, Sonia (Paz Vega). Y un día, Sonia se lió con Pedro mientras intentaba consolarle. Y Javier sospecha de que se la está pegando con una amiga lesbiana. Todo un lío y todo un deleite del humor español.

Una película fácil y cercana, sin más pretensiones que la de divertir compartiendo situaciones similares a la de los protagonistas. Por ejemplo, cuando Javier es consolado por sus amigos resulta gracioso escuchar todos los consejos y mensajes de ánimo de sus amigos mientras se toman unas cervezas en el bar de siempre. Y además cuenta con el acento español que lo pone, sobre todo, el personaje de Alberto San Juan.

Ellos y ellas, cada bando cuenta el lado de la cama (o del sofá) que le corresponde. Y para ello se ayudan de divertidas actuaciones musicales con temas bien conocidos por todos, y las canciones están tan bien escogidas que parecen propiamente de la película. ¿Quién no ha cantado nunca “las chicas son guerreras”?

La ruptura de los personajes de Natalia Verbeke y Guillermo Toledo da comienzo a todo el embrollo.

Y al margen de la comedia y de los números musicales, destaca la verisimilitud de los personajes. El machismo, la homofobia y las mentiras son tres puntales básicos de la película reflejados con gran acierto y realismo. Y es que la figura del “macho español” está muy presente durante todo el metraje. Y es en el personaje de Alberto San Juan donde se encarna más fielmente. Su actuación es perfecta. Sus gestos, su forma de hablar dan un carácter único a su personaje. Lástima que aparezca tan poco, pero por suerte en la segunda entrega, “Los dos lados de la cama”, se aprovecha mucho más esta mina de personaje y que, por supuesto, brilla con luz propia.

El guión es inteligente y sencillo. Utiliza el típico lío de parejas que se enreda, y aunque se repiten situaciones, los diálogos y la forma en la que están construidos los personajes junto con la evolución de acontecimientos, consigue que sea todo una diversión de jóvenes. Y en ningún momento da la impresión de que pretenda dar algo profundo, simplemente se limita a lo suyo, una comedia de enredo para arrancar carcajadas.

El caradura del personaje de Ernesto Alterio no se atreve a romper con su novia para irse con Natalia Verbeke.

“El otro lado de la cama” fue la película española más taquillera de 2002 obteniendo una recaudación de más de 12 millones de euros. En 2006 volvió a los cines con una segunda parte con el título de “Los 2 lados de la cama”. En la que repiten todos menos las chicas protagonistas: Natalia Verbeke y Paz Vega. En su lugar, fueron sustituidas por Lucía Jiménez y Verónica Sánchez. Una secuela entretenida, en el mismo tono que su predecesora, repitiendo gags y con nuevos números musicales.

Pero es la primera parte,“El otro lado de la cama”, la comedia de verano que ya ha marcado a una generación de jóvenes españoles, y es que la apuesta es segura cuando se trata de apostar por buenos actores y una comedia de enredos con un toque musical muy nuestro, muy español.

8/10


29 de junio de 2010

Cine sin Palomitas(35): Lost in Translation, perdidos sin traducción

Suele haber un momento de la vida en el que uno se pregunta: ¿y ahora qué? Y desearía buscar la solución en un libro de instrucciones. Pero no halla tal manual sobre la vida. Las cosas van ocurriendo sin quererlo, de manera improvisada. Hoy estás aquí y mañana… en Japón. Así es la vida para Charlotte y Bob Harris. Una veinteañera recién casada y licenciada en filosofía, y que se encuentra encerrada en un hotel de Tokio mientras su marido trabaja como fotógrafo. Bob Harris es un actor consagrado que va al país nipón para unos actos publicitarios. Ambos se conocerán en el hotel y juntos compartirán Jet Lag y alguna que otra aventura.

“Lost in translation”, más que una película es un paréntesis, un descanso en la vida de cualquiera. A través de los personajes conoces la noche de Tokio, el Jet Lag y la soledad que provoca no entender a los que te rodean. Los protagonistas están atrapados en una ciudad, un país y una cultura muy lejana a ellos. Están solos. Charlotte está perdida porque no sabe qué hacer con su vida, en cambio, Bob se encuentra desmotivado en plena crisis de los cincuenta. Ella mira el futuro con incertidumbre, y él mira el pasado con nostalgia.

El film termina siendo unas vacaciones en Japón con los dos protagonistas. Sus aventuras serán nocturnas; y aburridas y divertidas al mismo tiempo por el desconocimiento del país y porque no tienen nada que hacer pero divertido por la historia que viven ambos, porque son ellos los que tienen que encontrarse pero saben de antemano que no terminarán el viaje con una lección magistral bajo el brazo. Tal como la vida.

Bob Harris (Bill Murray) y Charlotte (Scarlett Johansson) en una fiesta nocturna de Japón.

El guión es bueno, la historia es buena y todo funciona gracias en parte a unos personajes que son cercanos y deliciosamente divertidos. Tienen ese punto cómico de andar perdidos, que nos resulta, a veces, tan cercano. Y, sin embargo, existe un toque amargo al final de la película, y es que uno desea conocer más de los personajes, profundizar mucho más en ellos. Quizá sea como dice Charlotte una vez: “no volvamos aquí nunca más porque no será tan divertido”. Quizá sea eso, que si les conociéramos más, no sería tan divertido.

Y todo se inunda con una curiosidad infinita que se mantiene durante todo el metraje. Una curiosidad por conocer esa ciudad enorme llena de bombillitas, a esa gente y esa cultura tan extraña. Y como en la vida real, te marchas del país sin conocer nada. Y es que mientras uno está viendo el film, está tan atrapado en el hotel como los protagonistas.

Los personajes frecuentan muy a menudo el bar del hotel por culpa del Jet Lag.

Bill Murray interpreta al actor Bob Harris y Scarlett Johansson a la joven Charlotte. Ambos tienen química, congenian muy bien pese a la diferencia de edad y desprenden en sus caras el paso del tiempo y de la vida, tal como reflejan sus palabras.

Destaca cómo la directora, Sofia Coppola, describe ese mundo desde los ojos de un occidental. La pasión por los videojuegos, las películas americanas y las bombillas de colores. Destaca la escena del programa de televisión de Japón en el que aparece Bob Harris, en el que se puede ver perfectamente la diferencia entre dos mundos tan parecidos y, al mismo tiempo, tan distintos. Personalmente me recordó al programa de “El hormiguero”, al que también traen famosos.

Se trata de un film maduro, lento, divertido y amargo. Abalado por la crítica de medio mundo y ha cosechado un montón de premios como el Oscar al mejor guión original. “Lost in Translation” no es sólo un entretenimiento, es una experiencia.


22 de junio de 2010

Cine sin Palomitas(34): Dreamgirls, un sueñecito entretenido

Hay algo mágico en un sueño. La magia de cuando uno pisa un escenario y sentir que se ha convertido, uno mismo, en estrella. Bien, pues esa magia no existe en “Dreamgirls”. Lo que sí hay es espectacularidad en las imágenes y en las canciones, pero magia no. A veces roza el show de un videoclip de la MTV, y a veces cae en un simple drama de media tarde en televisión. Así es “Dreamgirls”.

En los años sesenta, tres chicas soñaban con llenar teatros con sus canciones. Querían ser artistas de la canción pero el mundillo de la música resulta difícil de transitar. Un cazatalentos las descubrió y apostó por ellas. Al principio hacían los coros durante la gira de un cantante reconocido, y después se aventuraron a formar su propio grupo. Y triunfaron rápidamente. Estaban llamadas a triunfar y ni siquiera el productor ni las disputas para ser la solista del grupo iban a detener el éxito de las “Dreamettes”.

La película es entretenida pero nada más. El fallo reside en el riesgo de la película. La historia es lineal y no dice nada nuevo. Se trata de la típica historia de un grupo musical llamado al éxito pero que tendrá que vérselas con el mundillo musical y las disputas internas. Y ya está. No hay más. No se profundiza en los personajes, no se afana en transportar al espectador a la época de las protagonistas y no tiene más pretensiones que la de entretener.

Jennifer Hudson se llevó un Oscar por su interpretación desgarradora

La historia es buena. Y uno mientras ve la película siente la necesidad de conocer más de los personajes y de la época en la que viven. No es que quiera, es que la historia y los personajes crean esa necesidad de conocer más, de acercarse mucho más a la historia. No transmite la sensación de cercanía al público por la simple razón de que hay unos actorazos con unos pedazos de personajes, y no se profundiza en ellos. Por ejemplo, el personaje de Eddie Murphy es tan humano, tan cercano, que es una auténtica pena que no se profundice en él. Ese personaje daba para una película para él solo, y lo que se ofrece no solo resulta insuficiente sino que resulta pobre.

Por no decir que Deena (Beyoncé Knowles) pasa prácticamente desapercibida y su disputa con Effie (Jennifer Hudson) hace que sea tan importante en la película como para que la conozcamos un poco mejor. Pero desgraciadamente pasa sin hacer ruido. Y el resto de personajes igual, es como tener una buena naranja sin exprimir.

Pero la culpa no es de los actores, en absoluto. De hecho, las interpretaciones son lo mejor de “Dreamgirls”. Personalmente, me quedo con Eddie Murphy. Porque impregna espíritu al personaje, hace que respire por sí solo y le brinda de una personalidad única. Genial en la escena de la cocaína. El actor neoyorquino aspiraba como favorito en 2007 al Oscar por esta interpretación, pero saltó la sorpresa y Alan Arkin, por su papel de abuelo chalado en “Pequeña Miss Sunshine”, se lo arrebató. Creo que el de “Dreamgirls” se merecía más el premio.

Eddie Murphy hace uno de los mejores trabajos de su vida

Sin embargo, la actriz descubierta, Jennifer Hudson, sí se llevó el Oscar por una desgarradora interpretación. Sorprende cómo se desenvuelve delante de una cámara, ya que fue su primer papel en cine, y antes había participado en el “Operación Triunfo” de EEUU, que terminó sin ganar. Su interpretación es muy buena, llena de garra y fuerza. Y la secundan Jamie Foxx (“Ray”), Beyoncé Knowles (“La pantera rosa”) y Danny Glover (“A ciegas”) que realizan un gran trabajo.

“Dreamgirls” es una película entretenida que cae en el drama de telefilm y la espectacularidad de la MTV. Por eso flojea y no se puede considerar un film serio y es que tampoco lo pretende. Aburre en su parte dramática y sorprende con los pequeños detalles, como es el personaje de Eddie Murphy. Pretende entretener y lo consigue en cierta medida, decepciona en cierta medida y alcanza cierto nivel a cierta medida.

6/10


15 de junio de 2010

Cine sin Palomitas(33): Noticias de una guerra, la nuestra

Se trata de un documental que narra la Guerra Civil española de 1936 a 1939. En ella, se incluye las elecciones al Gobierno de la República de 1936 y cómo el caos de ese año desencadenó en un conflicto civil de tales dimensiones.

“Noticias de una guerra” brilla con luz propia. Contiene una gran cantidad de imágenes de la época. De ahí que resulta fácilmente sumergirse en la historia porque se ven las caras, las ropas y las ciudades sin trampas. Ellos fueron los protagonistas de entonces con sus ropajes sucios y descosidos. Los gritos, la miseria y los enfrentamientos hace que vivas esos acontecimientos en primera persona, transmitiendo todo el caos de la República y de la guerra.

Y entre esas imágenes se cuelan otras ya rodadas en la actualidad pero imitando el tono y la agitación de la época. Gran acierto el filmar algunos pasajes de la historia como el asesinato de Calvo Sotelo o la carta de Mola a los militares, que obviamente no se tienen imágenes de lo sucedido. Eso hace más fascinante el relato que intenta no perderse nada de lo importante.

No obstante, hay algo en lo que naufraga. Y es la narración. Se da por hecho que el espectador ya conoce la historia. Y la conoce bien. Una pequeña voz en off se cuela en una radio de la época para narrar algunos momentos de pasada. Otros, deja que sean las imágenes quienes cuenten la historia. Esta es una muy buena manera de narrar pero aquel que no conozca la historia no tendrá ni la más remota idea de lo que está viendo. Y comienza sin tonterías, desde ojo del huracán de la Segunda República.

Calvo Sotelo durante una conferencia.

Destaca la edición de sonido. Todos los ruidos de las ciudades, de la gente gritando, los enfrentamientos, etc. fueron grabados posteriormente y añadidos a las imágenes, así como el doblaje de los protagonistas más célebres como Franco o La Pasionaria. Todos esos sonidos añadidos encajan perfectamente con las imágenes, salvo el doblaje que, a veces, chirría un poco. Pero en las imágenes como el bullicio de las ciudades o el intercambio de bombas, ese sonido extra le da vida.

Elías Querejeta firma el guión junto con Eterio Ortega que además es el director. Querejeta ejerce también de productor en una obra que tira más para los historiadores, o para los amantes de la Historia de España, que a la gente común. No se explica en clave educativa, sino que se narra como una historia más. De ahí que sea más un regalo para los amantes de la historia.

Sin embargo, con una buena guía cualquiera puede seguir los acontecimientos y quedar fascinado con que eso que se estudió alguna vez, también tiene imágenes. No solo radica en un libro de Historia o en los rincones más olvidados de nuestra memoria, sino que eso se filmó y verlo resulta sorprendente. E incluso es entretenido. Solo por disfrutar con las imágenes ya merece la pena ver “Noticias de una guerra”.

7/10

1 de junio de 2010

Cine sin Palomitas(32): Atrápame si puedes, como un juego de niños

Todo el mundo ha deseado de pequeño ser policía, bombero o médico. Frank Abagnale también. Sin embargo, dedicó toda su vida a sobrevivir. Dos ratones cayeron en un cubo de nata, el primero se rindió y murió; el segundo se esforzó, agitó sus brazos y piernas, y convirtió la nata en mantequilla, y pudo salir sano y salvo. Frank Abagnale era ese segundo ratón. Para sobrevivir se hizo pasar por piloto, médico y ayudante del Fiscal General. ¿Cómo lo hizo? La base radicaba en el fuerte deseo de ser rico, su pasión por los juegos y el haber tomado prestado un buen traje de piloto de avión.

Durante los años 60, un joven llamado Frank Abagnale (Leonardo DiCaprio) aspiraba a lo máximo en la vida. Aprendió de su padre (Christopher Walken) que un buen traje abre muchas puertas. Frank tomó prestado uno de piloto, falsificó cheques de la aerolínea PanAm por la que estuvo cobrando una nómina y viajando como copiloto sin que nadie se percatara de que era un impostor. Luego se hizo pasar por médico e, incluso por abogado, y seguía cobrando cheques falsos que él mismo fabricaba. Mientras defraudaba a los bancos de EEUU, incluso de todo el mundo, un agente del FBI (Tom Hanks) lo perseguía incansablemente.

Frank Abagnale, haciéndose pasar por copiloto, y sus bellas azafatas.

La clave de la película está en el director Steven Spielberg. Un joven solitario que vive la separación de sus padres como una vía de escape para luchar por conseguir ser alguien en la vida y, para ello, utiliza su imaginación, su talento de tratar con la gente. Algo muy parecido le ocurrió al propio Spielberg. Sin embargo, lo que podía haber sido un drama, el cineasta lo convierte en una comedia ligera e inteligente.

Una alegre comedia con algún toque dramático y que destaca por su sencillez. Sencilla y ambiciosa porque la historia es buena y respetada, pero brilla ese tono de comedia, ese tono alegre que no cae en carcajadas pero sí en una sonrisa que dura toda la película. Por ejemplo, cuando el personaje de Jennifer Garner le pide que ponga un precio a la noche que van a pasar juntos, 1.000 dólares es la cifra acordada; el personaje de DiCaprio en lugar de darla un cheque falso de 1.000, la da uno de 1.400 dólares, y entonces ella le entrega la vuelta en efectivo, negocio redondo para DiCaprio. Negocio redondo para el espectador que mantiene esa sonrisa de alegría observando y disfrutando la picaresca del protagonista.

Tom Hanks interpreta al incansable agente FBI que persigue a Frank.

Como decía antes, Frank fue ese ratón que no paró de luchar por sobrevivir. Pero como todo ratón, es perseguido por un gato. Un agente del FBI que no descansaría hasta atraparlo. Ese es su objetivo, atraparlo. Su ambición no llega a capturarlo y propinarle una paliza o dispararle. No. Simplemente atraparlo. Incluso llegan a hacerse amigos, todas las nochebuenas hablan por teléfono, ratón y gato, los dos solos, sin familia, se tienen el uno al otro. Frank solo es un joven de 19 años que juega a tener otras identidades, incluso se hizo pasar por un Agente del Servicio Secreto a lo James Bond.

“Atrápame si puedes” es una película fresca, infinitamente entretenida y bajo la batuta de una mano maestra como la de Steven Spielberg. Todo ello se compone con un gran elenco actoral formado por Leonardo DiCaprio en pleno crecimiento, su interpretación es sublime; Tom Hanks, Christopher Walken (“Click”), Martin Sheen (“El ala oeste de la casa blanca”) y, una recién descubierta y magnífica, Amy Adams (“Encantada”).

Frank en su época de doctor.

Una gran película, bien rodada, con una exquisita fotografía y un obsesivo trabajo por el cuidado por los pequeños detalles que solo Hollywood es capaz de hacer. “Atrápame si puedes” es un manjar para todos los públicos, algo muy raro en el cine, pero que con el maestro de E. T. todo es posible. Y por supuesto, termina con un delicioso final Made in Hollywood.

8/10



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