Fundada en Valladolid el 12 de junio de 2008, por Reibag y Doc Pastor. Realizada y mantenida por la asociación Ruta 42.
29 de mayo de 2010
Ruta de Viaje: Milán (I)
Unos accidentados planes de viaje nos llevaron finalmente a escoger Milán como destino, tras haber barajado otras opciones, entre ellas, la de quedarse en la península. Los jefes de esta jaula de grillos se pasearon por las calles milanesas, sobrevivieron a la nube de ceniza islandesa y han vuelto para contároslo, de palabras de una servidora.
Tras una ajetreada tarde en la cual, a duras penas, pudimos encontrar nuestro lugar de alojamiento, descansamos para tomar fuerzas, nos esperaban unos días duros. Nota aquí, no hagáis caso de las indicaciones vía Internet sobre cómo llegar a ningún sitio; ante la duda, preguntad por la calle en cuestión, acabaréis antes.
En nuestro primer día por la ciudad pudimos ver el Duomo, la Galería de Vittorio Emmanuelle II y la Pinacoteca de Brera.
El primero de ellos, o lo que es decir lo mismo, la catedral de la ciudad, se trata de una joya arquitectónica con un exterior de mármoles policromados que aportan una gran luminosidad a la fachada, lo cual se agradeció al verlo en un día algo nublado. Con una planta de cinco naves, consta de un interior muy amplio, propio del estilo gótico del cual forma parte. Lo de prohibido hacer las fotos en el interior era un poco cachondeo, los flashazos llenaban el ambiente. Eso sí, yo me quedo con las vistas desde las terrazas (5 € por subir a patita los casi 300 escalones, dinero bien invertido), desde donde se contemplan unas magníficas vistas de la ciudad, además de poder admirar de cerca la estructura arquitectónica de una catedral, cosa que he hecho por primera vez.
La Galería consta de una planta de cruz latina, propia de edificios religiosos, aunque en su interior albergaba emplazamientos poco relacionados con el mundo de la fe. Dentro se agrupaban desde la tienda de Louis Vuitton hasta un Mc Caffe. Variopinto donde los haya.
Y la Pinacoteca de Brera. ¡Qué sobrecarga de cuadros! Pero no me toméis en el mal sentido. Eché en falta dos cosas: un guía que nos llevara por las distintas salas, colocadas un poco extrañamente desordenadas y que, a su vez, me explicara más cosas sobre las obras. Me encantó poder contemplar en persona algunos de los cuadros que me explicaron el año que estudié Historia del Arte, aunque casi me da un chungo en medio del museo, no sé si del cansancio o de la saturación del ambiente. Me impidió disfrutar bien de las obras que cerraban el museo, mas salí con una buena sensación en el cuerpo, y echando en falta a mi profesora de Historia del Arte de 2º de Bachillerato para que me explicara cosillas.
Hasta aquí llega nuestro paseo por tierras milanesas de hoy.
Más en próximas entregas.
Escrito por
Maje M.S.
Categoría:
Lo mejor de Ruta 42,
Opinión,
Ruta de Viaje,
Varios
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario