Mi llegada a este lugar se debió a una sucesión de preciosas casualidades que nadie esperaba. Gracias a un concurso de dibujo (del cual me enteré por otra fuente) empecé a leer Ruta 42, y recibí recíprocamente cierto interés en la obra de mi lápiz.
Más visicitudes sobre mi persona, a un click de distancia.



