"Si la ONU no actúa, si Sadam Husein no se desarma, EEUU liderará una coalición para asegurarse de que lo hace". “Sadam Hussein se niega a permitirnos determinar si todavía tiene armas de destrucción masiva (en Irak), lo que me hace creer que las tiene", aseguraba allá por los años 2002 y 2003 el que fuera presidente de los EEUU, George W. Bush (declaraciones extraídas del diario El Mundo en esos años).Por extraño que pueda parecer, las armas de destrucción masiva, las mentiras y la guerra de Irak son los protagonistas de “Green Zone: Distrito Protegido”. Una vez más la ficción copia a la realidad. Un thriller político con mucha acción, muchos trapos sucios y, por supuesto, Matt Damon como el buscador de la verdad.
Un alférez (Matt Damon) del ejército militar norteamericano en Irak realiza misiones en busca de las armas de destrucción masiva en el país pero sin obtener ningún resultado. Lo que le hace pensar que alguien de arriba está realizando mal su trabajo enviándole informaciones erróneas. Y entonces, ese hombre empieza a pensar por sí mismo. Así comienza la carrera hacia la verdad, un camino muy tortuoso en el que distinguir los buenos de los malos se hace una tarea muy complicada.
Y es que su director, Paul Greengrass, ha realizado una cinta de acción que consigue que el espectador descargue una gran carga de adrenalina porque el ritmo no decae en ningún momento. Disparos por el aire, gritos, horror, confusión, se oyen más disparos, carreras de soldados, montones de escombros, arena… todo esto es captado a la perfección con un fantástico e inteligente movimiento de cámara. Una vibrante y enfermiza visión en primera persona de toda la vorágine que sucede a pie de guerra transmitida a la butaca de nuestro cine.
De hecho, las escenas de exteriores se han rodado en Marruecos, Murcia y Albacete. Ya sorprende al inicio de los créditos la aparición de Antena 3 Producciones. Se ha recreado muy bien el aire de caos y peligro que se vive en Bagdad en plena guerra. Así como la zona verde de Bagdad a la que se refiere el título de la película, que es la parte de la capital iraquí donde se encuentran los ministerios, embajadas y hoteles occidentales. Mención especial es la fotografía y el uso de la iluminación en las escenas de acción en la oscuridad.
“El cine está vivo. Mi película tiene el propósito de llevar el desengaño general sobre la guerra de Irak a un gran público.” Ha dicho Greengrass para Fotogramas. El director deja claro durante la película que cada uno tiene que pensar por sí mismo, aunque resulte difícil saber qué es lo correcto. Además, el director ha querido cerrar la película de acción, dirigida al público masivo, con un aire moralizante. No suele caer bien esta clase de finales pero en este film resulta necesario y encaja a la perfección. Mientras su visionado recuerda un poco a “Syriana”, de la que también participó Matt Damon, pero solo en el aspecto de la corrupción política norteamericana.
La guerra de Irak es el único punto en común con “En tierra hostil”, la película que arrasó en la última edición de los Oscars. Eso y el director de fotografía, Bary Ackroyd (nominado por “En tierra hostil”). Son dos películas completamente distintas y recomendables. Porque “Green Zone” anda más cerca de la famosa saga Bourne, y la película de Bigelow no se caracteriza por su gran presupuesto.
La mano de su director, Greengrass, está bien presente. Maestro en este tipo de películas con un currículum con títulos como “El mito de Bourne” y “El ultimátum de Bourne” o la excelente “United 93”. Otro peso pesado, adorado por la cámara, y es que se come cada plano es Matt Damon. Una película de acción en la que se mueve a sus anchas y en cima con denuncia incorporada. El resto del reparto: Greg Kinnear (Pequeña Miss Sunshine), Brendan Gleeson (“Escondidos en Brujas”), Amy Ryan (“El intercambio”) y Jason Isaacs (“Amigos con dinero”) están muy desaprovechados porque son actores de primera con buenos personajes y su escasa aparición termina en una dirección más bidimensional de la película de lo que uno quisiera, pero que uno esperaba ya de antemano.
“Green Zone: Distrito Protegido” es una película de acción con su parte de denuncia. También invita a la reflexión en su tramo final. Pero lo suficiente de lo que se puede esperar en una cinta así. Es de agradecer que las películas de acción (“El caballero oscuro”) se vayan haciendo maduras y no se trate solo de disparos y bombazos a mansalva y sinsentido (“Transformers”). Una muy buena película de entretenimiento sin más pretensiones que la de pasar un buen rato de acción y denuncia en el cine.
7/10



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