Estas dos semanas hemos venido realizando un especial dedicado al género de terror de la productora Universal Pictures, que se hizo famoso en la década de los años 30 y 50. Hoy, ese género vuelve a ser noticia por dos motivos: el primero, porque en breve se estrenará un interesante remare de El Hombre Lobo; y segundo, porque Universal ha decidido dar un homenaje a esta época de oro del cine norteamericano. A un clic toda la historia y más información acerca de este homenaje.Universal Pictures fue creada en 1912 por ocho pequeñas compañías cinematográficas. Su primera película que se podría considerar del género de terror, fue El Jorobado de Notre Dame (1923), protagonizada por Lon Chaney, en la que se invirtió una fuerte cantidad de dinero en decorados para recreas el París del siglo XV. El éxito fue total, y Universal apostó nuevamente por el género con El Fantasma de la Ópera (1925), con el mismo actor de protagonista. Esta vez los decorados jugaron un papel muy importante en la trama, y se recreó a escala real el interior del Teatro de la Ópera de París. Este decorado se ha utilizado en muchas y diversas producciones posteriores de Universal, y aún hoy día se puede encontrar en los platós de la productora.
El inicio de la década de los 30 coincidió con la Gran Depresión que azotó los Estados Unidos. A pesar de ello, Universal Studios apostó por el género y lanzó dos clásicos de la literatura: Drácula y Frankenstein (ambas de 1931). La primera, lanzó internacionalmente la carrera del legendario Bela Lugosi (e irónicamente, seria la única interpretación del actor como el conde, ya que la productora decidió en subsiguientes apariciones del mismo darle el papel a John Carradine). La segunda, pudo ser una confirmación para este, pero rechazó el papel, y este cayó en manos de otra leyenda: Boris Karloff.
Lo que poca gente sabe, es que existe una segunda versión de ese famoso Drácula. En los inicios del cine sonoro, y mucho antes de inventarse el doblaje, los estudios americanos solían realizar versiones en otros idiomas de sus películas, con los mismos decorados y vestuario, pero con actores autóctonos de la lengua (A excepción de las películas de El Gordo y el Flaco, que se doblaban a si mismos en todos los idiomas). Casi ninguna “otra versión” de aquellos tiempos ha llegado a nuestros días, excepto el Drácula español, protagonizado por Carlos Villarías y Lupita Tovar. Esta versión es considerada por alguna gente como superior a la inglesa, pues los actores tuvieron la oportunidad de hacer un visionado de la misma durante y después del rodaje, y mejorar los puntos en los que la misma cojeaba.
Dracula y Frankenstein tuvieron un éxito sin precedentes, especialmente la segunda, de la que se realizaron numerosas secuelas. Karloff mantuvo el papel del monstruo durante esa década, y también realizó el papel de La Momia (1932), así como co-protagonizar dos películas de una trilogía de relatos de Edgar Allan Poe junto con Lugosi (la pareja soñada en la época). También se destaca, en 1933, la genialidad que supuso El Hombre Invisible, con unos efectos especiales sin precedentes y muy logrados para la época.
El Hombre Invisible, uno de los grandes logros en cuanto a efectos especiales de la historia del cine.Pero parece que tanto éxito abrumó a la Universal, y en los 40 se prostituyó el género: aunque fue en 1941 cuando apareció El Hombre Lobo, a partir del año siguiente la mayoría de producciones eran team-ups de los tres monstruos más famosos, dos de ellos o los tres en una misma película. Las franquicias de la Momia y el Hombre Invisible continuaron con varias secuelas. Hasta que a finales de la década se tomó el camino de la comedia, de la mano del dúo cómico William Abbott y Lou Costello, protagonizando hilarantes (y muy buenas, al César lo que es del César) historias en las que se enfrentaban a los terribles monstruos.
Abbott y Costello continuaron con su franquicia durante la primera mitad de los años 50. Hasta que en 1954, Universal produjo La Mujer y el Monstruo, y el boom por las películas de monstruos serias regresó. El género ganó a una nueva generación de fans, y aprovecharon el tirón para relanzar los clásicos de los años 30 y 40.
Los monstruos de la Universal han dejado tras de si un legado sin igual. Muchos de los clichés del cine de terror se crearon en aquella época: lugares oscuros y lúgubres, puertas chirriantes, sombras... Y tal como ocurrió con el Peplum, también tuvo su parodia con El Jovencito Frankenstein (1974). Hace unos años, se realizó una trilogia-remake de La Momia.
Este año, y más concretamente en pocas semanas, se estrena un remake de El Hombre Lobo, con Benicio del Toro y Anthony Hopkins. Para celebrar este acontecimiento, Universal Pictures ha abierto una página web que repasa los 86 años de cine de terror de la productora, con mucha información interesante, carteles originales y videos. Podéis visitarla en esta dirección: http://www.universalmonsterlegacy.es/


1 comentario:
La Universal ha pasado a ser todo un mito. Estas películas, aunque quizá hoy algo ingénuas, tienen una magia especial
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