Con esta premisa jugaba la segunda parte de la gran trilogía de Regreso al Futuro. En la primera parte, Marty McFly se las había ingeniado para deshacer el entuerto que su llegada a un tiempo pasado provocó, y en la segunda parte tendría que volver a ese pasado que él mismo provocó en el futuro. En resumen, en el futuro Marty adquiere un almanaque deportivo con los resultados de 50 años. De algún modo, este almanaque llega a manos del bruto de la primera película, medio siglo más viejo y un auténtico perdedor.
De algún otro modo, este consigue contactar con su yo de 1955 y hacerle entrega del almanaque para que su fortuna cambie. Con ello, el futuro de ese presente de los 50 queda totalmente alterado, y el presente que Marty y Doc conocen cambia completamente. Una alteración en la línea temporal puede afectar los acontecimientos futuros. Es como la teoría del caos aplicada al tiempo: el revolotear de una mariposa puede provocar en un futuro un huracán al otro lado del planeta.
A partir de aquí, podemos estrujarnos la cabeza hasta el máximo, y sacar algunas teorías de otras tantas corrientes de pensamiento. La primera, es que no importa lo que hagamos o intentemos hacer, el futuro ya está marcado y nada lo cambiará. Si el destino es que algo no ocurra, no ocurrirá por mucho empeño que le pongamos; el futuro está escrito y no podemos más que ser fieles al guión. En este punto, hay una corriente que se separa un poco e indica que hay cosas que son simplemente inevitables, y que tienen que ocurrir. Aunque uno de nosotros viajara al pasado y matara a Hitler antes de 1925, estaba destinado que apareciera una figura de ideas políticas antisemitas y totalitarias en algún momento de la historia. Es decir, la II Guerra Mundial podía haber sido antes o después de cuándo fue en nuestra realidad, pero era inevitable que ocurriera.
Esto me recuerda el episodio de Futurama en el que Fry viaja al pasado y conoce a su abuelo, pero al final descubre que él mismo es su abuelo. Como la teoría que indica que no puedes viajar al pasado y matar a tu padre o a tu abuelo. Lo que existe en un momento concreto, no puede ser destruido. Y si tu existes, es imposible que viajando atrás evites tu propia existencia. Quizás eso fue algo que Skynet no tuvo en cuenta cuando mandó al primer terminator a asesinar a Sarah Connor antes que su hijo John naciera.

¿Tenéis alguna otra teoría sobre las alteraciones espacio-temporales? Bienvenidas son en los comentarios.


















































