Año: 1950
Director: Roberto Rossellini
Reparto: Ingrid Bergman, Mario Vitale, Renzo Cesana
Duración: 95 minutos
Productor: Berit Films
Acerca del neorrealismo italiano ya hablamos hace un par de meses. En tiempo de posguerra, las posibilidades de mostrar la cara más amarga y oscura del ser humano eran ilimitadas, y un reconocidísimo director como es Rossellini no podía realizar una producción indiferente.
Situándonos geográficamente, Stromboli es una pequeña isla al norte de Sicilia coronada por un volcán activo, el cual servirá de espectador omnipotente y silencioso durante la película. En ella, conoceremos a Karin, una refugiada lituana en Italia que intenta salir del campo de refugiados en el que se encuentra. Al otro lado de la valla conoce a un prisionero de guerra llamado Antonio, quien se enamora de ella y le pide matrimonio. Tras negársele el visado en el país, Karin acepta casarse con Antonio con el único propósito de escapar y vivir en la isla natal de este, Stromboli.
Sin embargo, este movimiento de la joven será un "salir de la sartén para caer en las brasas”. Karin es una joven independiente e introvertida, y los habitantes de la isla, incluído su marido, son muy chapados a la antigua. Su actitud de chica moderna chocará de frente con una sociedad con roles fuertemente marcados a la vieja usanza, y ello provocará el rechazo de sus convecinos y la rabia de su marido quien, lejos de intentar comprenderla, sigue se une al populacho en el linchamiento silencioso de su esposa.
El nuevo encarcelamiento que será la isla es, a diferencia del campo de refugiados, doblemente prisión: no sólo por las circunstancias físicas (cambiando los alambres de espinos por un mar), sino por las psicológicas antes mencionadas. Dos mundos irreconciliables, dos formas de pensar que nunca llegarán a un acuerdo, y que provocarán la destrucción emocional e intelectual de nuestra joven protagonista.
Una de las características del neorrealismo italiano es que no deja indiferente a nadie. Son obras cargas de emotividad, rabia y odio hacia la raza humana. Desde luego, la II Guerra Mundial fue la mejor excusa para el surgimiento de este movimiento. Y bien agradecido que es, viendo la calidad de estas películas.
Situándonos geográficamente, Stromboli es una pequeña isla al norte de Sicilia coronada por un volcán activo, el cual servirá de espectador omnipotente y silencioso durante la película. En ella, conoceremos a Karin, una refugiada lituana en Italia que intenta salir del campo de refugiados en el que se encuentra. Al otro lado de la valla conoce a un prisionero de guerra llamado Antonio, quien se enamora de ella y le pide matrimonio. Tras negársele el visado en el país, Karin acepta casarse con Antonio con el único propósito de escapar y vivir en la isla natal de este, Stromboli.
Sin embargo, este movimiento de la joven será un "salir de la sartén para caer en las brasas”. Karin es una joven independiente e introvertida, y los habitantes de la isla, incluído su marido, son muy chapados a la antigua. Su actitud de chica moderna chocará de frente con una sociedad con roles fuertemente marcados a la vieja usanza, y ello provocará el rechazo de sus convecinos y la rabia de su marido quien, lejos de intentar comprenderla, sigue se une al populacho en el linchamiento silencioso de su esposa.
El nuevo encarcelamiento que será la isla es, a diferencia del campo de refugiados, doblemente prisión: no sólo por las circunstancias físicas (cambiando los alambres de espinos por un mar), sino por las psicológicas antes mencionadas. Dos mundos irreconciliables, dos formas de pensar que nunca llegarán a un acuerdo, y que provocarán la destrucción emocional e intelectual de nuestra joven protagonista.
Una de las características del neorrealismo italiano es que no deja indiferente a nadie. Son obras cargas de emotividad, rabia y odio hacia la raza humana. Desde luego, la II Guerra Mundial fue la mejor excusa para el surgimiento de este movimiento. Y bien agradecido que es, viendo la calidad de estas películas.


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