Snyder dirige y guioniza en Sucker Punch.
Dentro de todos nosotros hay una choni escondida. Sale en las ideas, convicciones, gestos o creaciones propias más inesperadas. A veces es un filtro de imagen, otras una expresión descarriada de nuestro registro altocunesco y las menos, una convicción interna por el gusto al barroco.
Snyder lo tiene claro, su ya erigida fórmula de la estética recargada y ultrasaturada vacía de contenido es casi una declaración de principios.
Esther Miguel Trula vuelve a colaborar con nosotros, a un clic sigue esta crítica.
Del legado que Spielberg, Lucas, Jackson o los Watchosky no preveían cuando trasteaban con los efectos especiales. Bueno, puede que los Watchosky sí. Y es que dragones, katanas, miniguns, IGM, final bosses, conejitos adorables, munición infinita, helicópteros del Vietnam, steampunk, magias ancestrales, cosmópolis, zeppelines, publicistas que lobotomizan en su tiempo libre y tías. Tías buenas con precio que mientras bailan van a mundos interiores completamente anacrónicos en los que son las heroínas superpoderosas de todo lo hyper y mainstream de nuestros días. Encerradas en un prostíbulo/manicomio muertas en vida hasta que, cuando llega una muñeca de porcelana con mucho coraje y un pasado turbio decide destruir el status quo y escapar para tomar las riendas de su propia vida.
Choose your Weapons es la manida pero efectiva fórmula que justifica un mensaje muy difuso de una película que como historia no se cree nadie, pero que como viaje visual es un deleite para el espectador que debe caminar durante toda la cinta sobre dos ideas: lógica contra erecciones contenida.
¿Quién vigila a los vigilantes?
Y sin embargo, para los que hemos podido salvar la falta de coherencia que su director y guionistas han tenido para con la obra. Más allá de las reflexiones sobre la eclecticidad impune y deseada por las nuevas generaciones e incomprendidas por los mayores está la eterna perpetuación del estereotipo femenino poderoso mal entendido.
Es esa hermosa mujer que mata a sus enemigos con falda y tacones. Que dispara mirándote con sus pestañas infinitas. Es la heroína embutida en cuero que pega duro. Esa fantasía bondage que el Comediante leyó en la cara de Espectro de Seda en un cómic llevado al cine por este mismo director.
Estas chicas en la película nacen en un “mundo” dominado por los hombres, en el que son objetos sexuales mal tratados y del que deben salir con lo que tienen. Es la metáfora del mundo en el que la mujer vive. Es la construcción de “la mujer” como referente cultural. Y hay que defenderse con lo que se ha construido de nosotras, que somos cuerpo. Porque si nos ponemos serios a entrar en detalle, el baile ha simbolizado siempre el pecado del roce físico. Es el bamboleo de dos cuerpos que se tocan. Es el acto sexual. Y ahí donde en todos los increíbles bailes de Baby Doll la cámara está muy lejos de su cuerpo nos indican que si la película tuviera otra clasificación la muñeca no movería sus cadenas inocentemente. Y por tanto, las fantasías épicas que recrean las jóvenes es la huída mental a tierras públicas (para el público) de su acto privado.
Zack Snyder también firmó la adaptación de "300".
Después de todo, después de lo que luchan las mujeres en Sucker Punch para sobrevivir y saltar a un mundo en el que sean dignas y libres es un hombre el que conduce sus vidas y da los consejos adecuados para que las incautas se adentren en el mundo de los mayores. La sociedad patriarcal se sostiene más allá del feminismo que se predica estos días, parece decirnos sin intención alguna Snyder en los minutos finales de su primera película y guión original. Película de trepidante acción y nulo pulso que abre la mente del adolescente medio sin miedo. No se ha frenado y le ha salido una chorrada mayúscula pero que invita a la reflexión y al grito eufórico en la sala del cine.




7 comentarios:
¡Interesante crítica!
Sigo teniendo ganas al film, espero verlo pronto.
Yo tengo dudas...
Vedla leñes! Que hay que defender el Buen Blockbuster intrascendente e indecente!
A mi estas pelis me vuelven turuleto. Además, son sinceras, sabes a lo que vas, como las pelis de Michael Bay xD
Eso es cierto, el bueno de Michael jamás engaña a nadie.
Otra que no me llama para verla.
También que últimamente mi cabeza solo acepta capítulos de Friends, ni siquiera me atrevo a ponerme las Chicas Gilmore no sea que me colapse... xD
¿Cómo puede un autor engañar a alguien a través de su obra? Nunca he entendido muy bien esa acusación... Si la obra cambia su discurso a mitad de trayecto, podrá ser algo forzado, metido con calzador o cualquier otra cosa, pero "engañar", no sé, no me suena bien...
Y de hecho, una buena referencia que tengo dice que esta película al final sí acaba teniendo cierto intento de "trascendencia" y moralina, así que...
Pero insisto, le sigo teniendo bastantes ganas, la estética de lo que he visto me parece muy atractiva (aunque a Snyder le mole demasiado el ralentí, como de costumbre xD). Malditas entradas caras de cine :(.
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