Más o menos el tema fue parecido a lo que sucedió con Patu, al principio de formar todo esto pensé en Jordi y en concreto en que debía escribir sobre cine ¿y el motivo? su afición a esas películas de serie b (o incluso z) que tanto parecen gustarle.James Ruthven a un clic.
“No darle de comer después de medianoche, no mojarlo y que no le dé la luz del sol “, eran las instrucciones que venían junto a un inocente y, en apariencia, inofensivo animalito parecido a un peluche. Y mientras algún insensato lo rociaba con agua, Elm Street sufría la peor de sus pesadillas, Manhattan era invadida por las alegres criaturas de Jim Henson y Bruce Springsteen ironizaba las excelencias del gobierno americano con todo un himno para una generación. Justo en ese momento, a cierta buena señora se le ocurrió la idea de darme a luz.
Hasta hace poco tiempo, nunca me di cuenta de la suerte que tuve de tener un hermano mayor, del que aprendí muchas cosas (o absorbí muchas de sus aficiones): coleccionista de comics, de figuras y amante de las películas de la época y los videojuegos. En esta última cuestión, en casa fuimos desde el principio 100% leales a Nintendo (hasta que, en sus últimos coletazos por la morada, mi hermano se trajo una Playstation 2. ¡Disidente!). En cuestión de comics, Marvel dominaba, y a esto se añadió una nueva generación de comics más impactantes visualmente cortesía de Image, heredera del Marvel de principios de los 90.
Uno de esos pequeños traumas odiosos de mi infancia, pero, fue el que mi hermano tuviera una Super Nintendo (Y más adelante la Nintendo 64) y varios juegos para 2 jugadores, pero rara vez le apetecía echarse una acompañado. Tiempo después, eso se palió con mis primos pequeños.
Siempre le he tenido muchas ganas al cine. Me avergüenza decir que me faltan muchisimos clásicos indispensables por ver. Sin embargo, es una materia en la que poco a poco me voy metiendo, algo que me facilita mi trabajo en Ruta 42, así como en mi página personal de críticas de cine. A veces me pregunto si debí haberme metido en la carrera de comunicación audiovisual, pero conociendo un par de amigos que la cursaron, comprendí que es más vocacional que otra cosa. Uno tiene que haber digerido toneladas de clásicos para disfrutar al máximo de la carrera.
El gusto musical vino mucho más adelante, aunque con influencias del pasado. De pequeño solían sonar por casa los Beatles y Elvis Presley, entre otras muchas cosas inconfesables. No fue hasta el año 2000 cuando empezó mi verdadera afición por los grandes grupos de rock los cuales me llevaron, hace poco, al blues.
Una característica en común de la música y el cine, es que necesito mi momento para digerir según qué películas y discos. Si los atiendo rápidamente nada más conseguirlo sin realmente apetecerme, puedo aborrecerlo y dejarlo en la estantería años. Quizás por ello tengo algunos discos y películas sin desprecintar, pero ya llegará su momento.
Ah, y la moda de las series no me ha afectado. Nunca he visto House, Lost, Big Bang Theory, How I Met Your Mother, Smallvile o similares. Sólo 2 series no-animadas me han llamado la atención: The Twilight Zone (la original) y Monty Python's Flying Circus.
I didn't expect a kind of Spanish Inquisition.
1. Un lugar: Londres2. Una Comida: Pasta
3. Un Defecto: Excesivamente reflexivo
4. Una Película: Taxi Driver
5. Un Hobby: La música
6. Una Bebida: Coca Cola
7. Un Sueño: Conquistar el mundo con mi ejército de superrobots
8. Un Recuerdo: Veranear en la turística zona de Salou, Cataluña
9. Una Frase: No lo intentes. Hazlo, o no lo hagas. Pero no lo intentes
10. Un Personaje: Egon Spengler, de los Cazafantasmas. Probablemente uno de mis primeros ídolos de mi vida.
3 comentarios:
Que asco de tío, parece un enfermo mental.
No, parece majo.
Es nuestro Gizmo particular.
Publicar un comentario