Imagen de portada.
De la mano de Ediciones la Cúpula llega entre sus novedades este tomo de portada en color (muy desaturado) e interior en blanco y negro.
Poco realmente que decir cuando te encuentras ante unas ilustraciones difíciles de ver. Sin intentar hacer chistes con el eufemismo de “feo”, las imágenes pintadas en cada página destacan por su poca claridad, tanto en la referencia fondo-primer plano como dentro de las propias figuras.
No soy una experta en estos temas, pero una viñeta con dibujos ininteligibles es tan nefasto como una página llena de barroquismos y palabras rimbombantes que no llevan a nada. Que puede quedar muy bien para leer, pero si no te enteras de lo que dice, poco puede transmitir.
Una lástima que además la historia narrada no tuviese una profundidad que supliese las carencias visuales. Haciendo las delicias de aquellos lectores apasionados por un universo oscuro y tétrico, las breves narraciones de Tony Sandoval son propias de una bibliografía que todo “atormentado” ha de tener en cuenta.
Imagen de una de las páginas interiores.
Y es que solo el título ya da las pistas sobre aquello con lo que te vas a encontrar tras la portada. “Epidemia de melancolía”. Y permitidme que os cite las palabras con las que da comienzo todo.
“Somos electricidad. Energía corriendo a través de nuestros cuerpos en forma de almas. Somos una colección de sentimientos, nervios, líneas... Cruzando atmosféricos y eternos mares”.
¿Veis? Y rescato ahora una frase que alguien (no recuerdo quién) solía soltar: mil espinas pitufan mi corazón. La estética total del libro, con tintes burtonianos, es más fachada que fondo. No termina de convencer y patina en más de una ocasión, en toda aquella en la que deja de tener sentido aquello que lees.
A lo mejor es por la falta de lectura de estos géneros, pero topar con cosas así impedirá que vuelva a tenerlos en cuenta a la hora de una elección.


3 comentarios:
Totalmente de acuerdo con esta crítica, el cómic deja mucho que desear :(
Yo casi me dejo los ojos intentando adivinar lo que hay en la segunda imagen.
Algo se intuye nada más verlo.
Publicar un comentario