Luna Miguel retratada por Laura Rosal. Usada con permiso del autor.
En la pasada edición del Festival Eñe en Madrid entrevistamos a Luna Miguel. Jovencísima poetisa, literata, periodista, editora y traductora. Agita masas de fans todos los días en la red, gasta más en libros que en comida y la culpa de todo la tiene Bukowski.
Luna Miguel: Un poquito. Hay que estar loco para vivir y continuar haciendo lo que a uno le gusta.
Esther Miguel: ¿Con qué te encuentras más prejuicios, con que seas joven o que estés buena?
Luna Miguel: Creo que el prejuicio es que sea mujer y esté buena. Si un chico está bueno no le van a poder tantas zancadillas como a una chica que pueda ser mona y hace lo que le gusta y es joven. Está claro en la red, por ejemplo mi colega Ernesto Castro, que tiene mi edad, escribe como yo y hace un montón de cosas está bueno (o a mi me lo parece) y no se lleva tantas hostias como nos podemos llevar Laura Rosal, María Bautista, yo o etc.
Esther Miguel: En un comentario de Facebook hace poco decías “en FB más de 3700, en twitter unos 1590 y en el blog 925. Les gusta ver mis fotos, les gustan menos mis pensamientos y detestan mis escritos”.
Luna Miguel: La gente te visita más en Facebook, luego en Twitter, luego en tu Formspring y demás pero luego te leen poco, es curioso como en el blog tienes de 800 a 2000 visitas al día pero tienes 3000 personas en Facebook que es imposible que hayan entrado (y además si comentan hacen comentarios muchas veces absurdos), cómo la gente opina y quieren tenerte sin saber lo que haces.
Esther Miguel: La gente confunde plataformas y momentos de ocio.
Luna Miguel: También es verdad que yo lo mezclo un poco y jodo bastante al mezclarlo, pero para mí tiene sentido mezclarlo. Y sí, la gente confunde que yo esté con Alberto Olmos y Gonzalo Torne tomando una cerveza en Barcelona y publique unas fotos, pensando que después voy a hacer buenas reseñas porque son mis amigos. La gente confunde lo que están viendo en la red. Si veo una foto de Alberto Olmos borracho en su blog me parece muy bien porque está en su derecho y le voy a seguir respetando como autor. Hay que seguir respetándolo.
Esther Miguel: ¿Qué estás preparando?
Luna Miguel: Estoy terminando mi cuarto poemario, el más extenso de todos y mezcla prosa con poesía con otras cosas; también estoy con traducciones de autores norteamericanos tipo lo de “Tenían 20 años”, sigo con el blog y trabajando como becaria en una editorial.
Esther Miguel: ¿Qué estás preparando?
Luna Miguel: Estoy terminando mi cuarto poemario, el más extenso de todos y mezcla prosa con poesía con otras cosas; también estoy con traducciones de autores norteamericanos tipo lo de “Tenían 20 años”, sigo con el blog y trabajando como becaria en una editorial.
Luna en una fotografía de Chus Sánchez. Usada con permiso del autor.
Esther Miguel: ¿Por qué te marchaste de Madrid a Barcelona?
Luna Miguel: Porque me independicé demasiado pronto. No era consciente de que no podría mantenerme con lo que ganaba hace año y medio, así que como estudio periodismo y tengo que hacer prácticas obligatorias en vez de hacerla en un periódico, que están de capa caída decidí irme a una editorial, tengo muchos lazos con la edición (y creo que también puede ser mi futuro). Elegí irme y buscar trabajo, como becaria por supuesto, me acogieron en Mondadori.
Esther Miguel: ¿Las diferencias de los mundos literarios de Madrid y Barcelona?
Luna Miguel: En Madrid todo es muy tranquilo y hermoso, en Barcelona sigue siendo hermoso pero es una jaula de gallos. Allí todo el mundo lo sabe todo de todo el mundo y cuenta sus secretos, mientras aquí todos los autores son muy independientes allí en una semana te los has visto a todos reunidos.
Esther Miguel: ¿Es como una familia?
Luna Miguel: Como una que se lleva mal, allí es como Gossip Girl.
Esther Miguel: ¿A veces no te gustaría matar a tus padres?
Luna Miguel: La gente ve a mi madre y dicen “lo he entendido todo”. ¿Qué has entendido? Has entendido que tenía una biblioteca en mi casa y que por eso leo. Pero sí, me hubiese gustado saber qué hubiera pasado si mis padres me hubiesen tenido más tarde, tal vez fomentar más una relación padres a hija, ellos me tuvieron muy jovencitos. También me hubiese gustado saber qué hubiese pasado si mi padre no me hubiese dicho que me leyese este o aquel libro cuando tenía 11 años.
Esther Miguel: ¿Crees que te podrás arrepentir de tu obra dentro de 10 años?
Luna Miguel: Voy a intentar que no sea así. De hecho Olmos nunca se ha arrepentido de su primera obra. Mi primer libro lo escribí entre los 15 y los 17, pero creo que nunca me voy a arrepentir, no quiero hacerlo, ni de mis primeros post supercursis ni de mis primeras columnas mal escritas en Público ni de mis fotos ni de nada de lo que haya hecho, será lo que me ha formado para ser así en en futuro.
Esther Miguel: Muchas gracias por todo, Luna.


No hay comentarios:
Publicar un comentario