Un año más concluyó el IX Festival Internacional de Guitarra de Palencia que la capital palentina tuvo el honor de acoger ya por novena ocasión, entre los días 15 y 19 de noviembre, de forma ya consolidada y habiéndose convertido en un referente en su materia.
Javier Buron nos manda este texto (y foto).
El festival estuvo compuesto por cuatro conciertos de músicos de diferentes estilos, con un único denominador común, que fue la guitarra clásica como protagonista. La cita fue en un precioso Teatro Principal engalanado para la ocasión que acogió por primera vez esta cita, tras haber sido celebrada en todas las ediciones anteriores en la Fundación Díaz Caneja, que se quedó pequeña ante la afluencia del público y el prestigio que adquirió durante las pasadas ediciones.
El primer concierto programado era el del martes 15 a cargo del maestro Juan José Saénz Gallego, pero por motivos ajenos al festival se cayó del cartel. En su lugar, contamos con la actuación de Carles Pons a las seis cuerdas y Antón Serra a la flauta travesera. Pons, leridano afincado en Palencia, es el organizador y director artístico del festival, y el que se pelea con el ayuntamiento año tras año para que podamos seguir celebrando este evento a pesar de los recortes y la crisis. Además, como guitarrista ha ofrecido conciertos por todo el mundo y ha tocado como solista con orquestas bajo la batuta de directores como Frank Rodríguez-Freites o Jordi Colomer. Junto a él estaba Antón Serra, músico de prestigio que ha tocado en calidad de solista con orquestas como The Moscow Kamerata, la Orquestre de Chambre de París o la New Israel Chamber Ensemble.
Ambos, a pesar de haber venido de forma más improvisada sustituyendo a Sáenz que pasó factura, ofrecieron todo un recital de adaptaciones para su dúo de temas de cámara desde el siglo XVIII, avanzando en su repertorio hasta temas de compositores contemporáneos de música clásica, como El arca de Noé del catalán fallecido en 2002 Xavier Montsalvatge, de forma muy correcta y con el respeto del público.
Ambos, a pesar de haber venido de forma más improvisada sustituyendo a Sáenz que pasó factura, ofrecieron todo un recital de adaptaciones para su dúo de temas de cámara desde el siglo XVIII, avanzando en su repertorio hasta temas de compositores contemporáneos de música clásica, como El arca de Noé del catalán fallecido en 2002 Xavier Montsalvatge, de forma muy correcta y con el respeto del público.
El miercoles, el público tuvo la oportunidad y el honor de ver hablar a la guitarra del polaco Lukasz Kuropaczsewski, inmeso en su interpretación de temas clásicos de Guiuliani o un "Homenaje a Chopin" de Tansman. No en vano es considerado el mejor de su país y uno de los mejores de toda Europa en su estilo, pues, simplemente él con su instrumento, sin ningún tipo de amplificación, de forma totalmente íntima, se metió en el bolsillo a los asistentes, sin hablar un ápice de castellano, haciéndoles cómplices del espectáculo solo con su música y su manera de sentir una guitarra y cada nota que emanaba de sus cuerdas. Los mejores momentos llegaron con la interpretación del tema "Asturias" de Isaac Albéniz, que todo el mundo conocía, absolutamente magistral, y el precioso "Romance anónimo" como broche final, que emocionó al público, que quedó con ganas de más.
Para el viernes y sábado hubo un cambio de tercio, enfocando la guitarra clásica a dos tríos de música jazz y latina. El viernes fue el turno del Murizio de Fulvio Trio, liderado por el italiano Maurizio de Fulvio a las seis cuerdas, acompañado de contrabajo y batería. Este tipo de trío es una formación muy típica en el jazz, con la particularidad en este caso de que la guitarra es clásica, a pesar de que en este estilo suele ser por norma eléctrica o en todo caso acústica, y tocada por un músico de formación clásica, lo cual no deja de ofrecer un aire de originalidad y calidez. Pues bien, el trío ofreció una fusión de los grandes del jazz más puro con ritmos latinos, especialmente la bossanova y con guiños a elementos clásicos o incluso rockeros. Todo ello guiado por Giacomo Parone, un batería y percusionista jovencísimo, absolutamente fuera de serie que hizo un perfecto acompañamiento a los gustosos punteos y las inspiradas improvisaciones de De Fulvio, llenas de matices y diferentes texturas, que hicieron salir muy satisfechos a los asistentes.
Pero el mejor concierto, no podía ser de otro modo, llego el último día del festival, el sábado 19. Salió a escena el Al Panebianco Cuban Trio, formado por tres cubanos, a la guitarra, piano y percusión, auténticos virtuosos con sus instrumentos, liderados por Alfredo Panebianco, guitarrista reconocido internacionalmente por sus composiciones para grandes orquestas como la Filarmónica de Estambul, que sorprendente compagina en ocasiones con la composición de música ligera, como la canción que representó a España en el festival de Eurovisión en 2005, "Brujería". Por supuesto, nada que ver con lo que hace ahora con su trío, donde desde una absoluta libertad explora los límites de la música afrocubana y latina, desde el son hasta el tango, dándole el sentido y el sentimiento a cada nota que tocaba, en busca de la belleza y la calidez latinas, un absoluto placer para los amantes de la música.
Y a su lado, Humberto Perdomo a la percusión, magistral, con una total independencia de sus extremidades, capaces de crear varios ritmos a la vez, en la tradición de los grandes de la percusión afrocubana, ofreciendo grandes momentos de solista que levantaron la admiración del público; y también un gran Isbel Domínguez acompañando con su piano, más jazzero, en la línea de otros pianistas cubanos como Bebo Valdés, ofreció una gran calidad musical al espectáculo. El repertorio que tanto gustó al público estuvo compuesto en su mayoría por conocidos clásicos de la música latina, como fueron su particular interpretación de la zamba "Alfonsina y el mar" o el tango "Lágrimas negras" como guinda para finalizar el festival. Un festival que ojalá podamos seguir teniéndo, pues es uno de los pocos eventos que tenemos el placer de ver sin tener que salir de nuestra ciudad. y que todos los palentinos aficionados a la guitarra, y a la música en general, esperamos siga por muchos años más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario