Ilustración de Borja Carcayú.
Ya es navidad, o casi que esta noche es nochebuena (y me niego a seguir el cántico), y es esa época de dar regalos y como más de uno que quiera hacer no lo habrá comprado yo os sugiero tebeos.
Regala cultura, regala un tebeo.
Existe la mala costumbre, cada vez menor por suerte, de pensar que los cómics se regalan solo a los niños y por eso cada año en estas fechas me encuentro con tíos y abuelas comprando en mi librería algunas cosas que son, desde muchos puntos de vista, inadecuados para el posible lector y lo único que harán es que ya nunca más se acerquen a las viñetas. Esto es muy sencillo, cuando uno se plantea un detalle lo que piensa es que le guste a la otra persona, ¿tanto cuesta hacer lo mismo en estos casos?
Si es más pequeño es probable que la última novela gráfica de Paco Roca no le termine de entrar, y si es El invierno del dibujante además ni entenderá lo que pasa, pero hay mucho material que puede hacer sus delicias empezando por el clásico Spider-Man o Tintín ya que hace poco se ha estrenado su película. Al adolescente inquieto no le compres un recopilatorio de Los Pitufos, pasó su época de niño y hacen falta algunos años más para volver a apreciarlos (a menos que te encanten, es mi caso) y tampoco pienses que a tu padre no le va a gustar solo por ser un cómic, es probable que a un señor de cincuenta años le llame la atención una buena edición en tapa dura bien cuidada y que trate de temas de interés, no solo de tipos vestidos con capas y pegándose palizas.
Si te atreves a hacer esto igual haces que otras personas digan “esto no es lo que yo pensaba”, lo sé por experiencia ya que me ha pasado y es sorprendente la cantidad de conocidos que aunque de pequeños si tenían tebeos, Mortadelo o Spirou o lo que fuera, según han ido creciendo los dejaron de lado a pesar de que les apasionaban pero la sociedad, la nuestra en concreto, decía que tenían que leer libros y eso hicieron, y mucho ni uno ni otro.
Hace poco un colega, de profesión, me preguntaba si solo consumía cómics y me extrañó la pregunta pero fue otra clara muestra de la denostación que hay por este maravilloso medio. No, claro que no es así, la literatura y los monográficos pueblan mis estanterías y no hay que cerrarse jamás a nada, ya que igual algo que pensamos que no nos dará nada resulta que es lo mejor que hemos tenido ante nuestros ojos en mucho tiempo.
Así que esta navidad, no lo dudes, y regala un tebeo.

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