Donald pintando a Carl Barks.
Muchos al pensar en Donald van directos a los dibujos, mal hecho ya que lo mejor de su historia está en las viñetas de los tebeos (a excepción de "Los tres caballeros" que es una obra maestra".
Vamos a hacer un pequeño repaso, para que sirva de guía iniciática con el firme compromiso de irla aumentando en posteriores escritos.
Graznamos a un clic.
Todo surgió con un pato
No, el que piense que la mejor creación de Walt Disney fue ese ratón que venía a ser un pastiche de un conejo está equivocado, lo más grande fue ese Pato gruñón, malhumorado y vago que además solo sería el principio de algo mucho más grande, pero eso sería algunos años más tarde.
Donald Pato (Pato es apellido, no Donald el pato) hizo su primera aparición en el año 1934 en “La gallinita sabia”, aunque no era más que un secundario, un tipo muy poco trabajador y que junto a su amigo Peter (un cerdo, no olvidemos los orígenes granjeros de su creador) reciben lecciones morales y de la vida de Doña Gallina, la citada sabia. A pesar de todo, y de que sean dos caraduras, las cosas terminan bien y es que en este universo edulcorado no puede ser de otro modo.
Pero si importante fue su nacimiento, igual de relevante fue la llegada de sus tres revoltosos sobrinos, enviado a vivir con él “¡Solo por unos días!” según dicen ellos mismos, aunque eso fue en 1938 así que podemos ir asumiendo que no tienen ganas de marcharse.
Ya tenemos a Donald, a sus tres fieles sobrinos y con esto está casi completo el cuadro, pero falta algo muy importante, que realmente llegaría a eclipsar en carisma y popularidad al que se supone es el protagonista. Todavía tiene que aparece el tío Gilito.
Si bien uno fue el comienzo de todo, el otro definiría las aventuras que sufrirían y es que realmente este es El universo de Gilito McPato, un luchador que nació en escocia en 1867 aunque el mundo no conocería su rostro hasta 1947, y aunque el personaje era el mismo todavía no era según lo conocemos. Más huraño, cansado y con pocas fuerzas viéndose obligado a usar su bastón para caminar. No era del todo él, pero la semilla estaba plantada.
Este viejo amargado, según se nos presentó, terminaría siendo el auténtico protagonista de muchas de las mejores aventuras, además de crearse una enorme genealogía que salía y llegaba a él, cada vez más alejado de esa primera aparición y convirtiéndose en un magnate hecho a sí mismo que no dudaba en salir a vivir una aventura, en pelear con su mayor enemigo (o en plural) y que era sin duda el pato más rico del mundo.
La explicación de este cambio la tenemos en el último número de “La juventud del tío Gilito”, título con el que se publicó en España (The Life and Times of Scrooge McDuck), que nos muestra a ese acabado Gilito McPato que tras un encontronazo con su sobrino y sus sobrino-nietos recuperará las fuerzas, llegando a ser el hombre (o el pato) que todos conocemos.
Moriría en 1967 con 100 años tras una aventura que nunca llegará a conocerse, o al menos eso es lo que piensa Don Rosa, que junto con Carl Barks llevó las historias de estos personajes a niveles increíbles.
Que una creación alcance fama puede ser por su creador o por sus sucesores. Walt Disney lanzó a la vida a Donald, pero fueron precisamente Carls Barks y posteriormente Don Rosa los que harían que sus cómics destacaran por encima de los de todos los demás, con una línea familiar que se extendía en el tiempo, unas historietas llenas de aventura y un tratamiento de sus protagonistas mucho más profundo y detallado que el que jamás ha tenido Mickey o ningún otro de esta compañía.
No voy a entrar en detallar que hizo cada uno o las aportaciones, os recomiendo buscar un poco ya que hay información muy detallada sobre el tema) pero sí hay que mencionar que Barks alejó mucho a Donald de su versión animada y la personalidad que tenía, haciendo que el pato fuera (por raro que suene) el más humano de todos pudiendo equivocarse y precisamente eso es lo que hace muy recomendable el leer su trabajo. Don Rosa marcó su nacimiento hacia el año 1920, el del pato, pero esta no es una fecha oficial y bien puede tomar o no en consideración según quiera cada uno.


No hay comentarios:
Publicar un comentario