Rafael Delgado Botello durante la entrevista.
Fotos de Doc Pastor.
Llegamos puntuales a la cita en la que vamos a hablar con Rafael Delgado, justo en el momento en el que aparece junto a su responsable de prensa para abrirnos la sede de UPyD en Valladolid, en la céntrica calle de doctrinos. Al entrar nos advierte del desorden que reina en la sala en la que vamos a entrevistarle, fruto de la agitación que produce una campaña electoral. Vestido de traje y corbata y tableta electrónica en mano, eso sí desconectada para atendernos.
A un clic el resto de esta información de la mano de Juan Cruz Peña.
Juan Cruz Peña - ¿Desde su punto de vista cómo es la situación social y política de Valladolid?
Rafael Delgado- Valladolid está afectada, al igual que el resto de ciudades españolas, por un deterioro en los indicadores respecto tanto a paro como a renta como a absolutamente todo que esto en el fondo es lo de menos, lo grave es que detrás de estos números existen personas. Se cierran empresas, hemos sufrido un importante descenso en cuanto a población y la previsión es que esta situación va a continuar en el futuro sin que halla una solución a corto plazo.
J.C.P. -¿Qué cree que ha llevado a la opinión que se tiene actualmente de la clase política?
R.D. -Pues lo cierto es que hemos superado al terrorismo en el número dos en cuanto a las preocupaciones de los ciudadanos, esto es indiscutible, pero cuando la gente refiere su preocupación en cuanto a los políticos se refiere sobre todo a los dos grandes partidos de este país que se han preocupado muy mucho de separar la política de los ciudadanos. Por eso acabamos hablando de “clase política” como si fuera algo completamente al margen de los ciudadanos y esto no es verdad. Por estas razones algunos nos planteamos estar en la política y estar en UPyD. A los grandes partidos con sus estructuras ancladas al siglo XIX y principios del XX les interesa que esto siga así. Pero existe una segunda parte de responsabilidad que la tienen los ciudadanos, son ellos quienes tienen la potestad de que esto siga igual o de que cambie. Así que los políticos somos parte del problema pero también los ciudadanos que deciden si quieren que todo siga igual o cambiarlo. Nosotros somos muy claritos; si los ciudadanos quieren que esto cambie el 20 de noviembre tienen la oportunidad de hacerlo cambiando su voto.
J.C.P. -¿Se considera usted un político cercano a los ciudadanos?
R.D. -Bueno esta pregunta quizás deberían contestarla otros, pero nosotros desde nuestra propuesta política intentamos estar lo más cerca del ciudadano tanto en campaña electoral como fuera de ella. Esto lo hacemos de dos maneras diferentes: estando en la calle haciendo mítines, pero no son mítines como todos entendemos. Cuando vamos a los diferentes sitios tenemos intervenciones de una, dos o tres personas no más y después lo que hacemos es, en vez de darle un bocadillo a la gente, lo que hacemos es darle la palabra y ellos pueden preguntar lo que quieran, opinar si les han interesado nuestras propuestas o proponer otras. En este sentido nuestra manera de hacer política es diferente. Y la otra forma que tenemos de acercamiento es a través de reuniones, en torno a una o dos veces al año con interlocutores sociales: la cámara de comercio, sindicatos de todo tipo asociaciones vecinales o cualquiera que desee reunirse con nosotros y debatir cualquier tema que le preocupe. Estamos tanto aquí en la sede del partido abiertos a cualquier ciudadano como en reuniones que celebramos en los municipios de Valladolid regularmente para debatir de cualquier tema que se quiera.
J.C.P. -Pero aún así su mensaje no acaba de calar en la ciudadanía ¿Pueden los jóvenes identificarse con políticos que llevan gobernando durante casi toda su vida? ¿Por qué no acaba de calar el mensaje de los políticos nuevos como ustedes?
R.D. -Bueno la gente tiene que ser consciente de lo difícil que es poner en pié un partido a nivel nacional y que en tan solo cuatro años de vida tengamos la representación que tenemos y que vamos en claro ascenso de apoyo de la ciudadanía. Sin prácticamente capacidad de gobierno hemos puesto encima de la mesa muchos de los temas que ahora se están planteando todos los partidos, creo que para el corto recorrido que tiene el partido hemos conseguido unos muy buenos resultados.
J.C.P. - ¿Pero en el momento de mayor descontento social con los partidos mayoritarios no se podía haber conseguido algo más desde un partido alternativa?
R.D. -Ese es el motivo de nacimiento de este partido, nosotros al ver lo que había en el espectro político, y que no nos gustaba lo que había decidimos dar un paso al frente y formar este grupo político. Nosotros podemos llevarle nuestro programa a toda la población y demostrarle que las cosas pueden ser de otra manera pero a partir de ahí nosotros no podemos obligar a la gente a que nos vote. El problema es que el sistema está viciado, debido a la ley electoral que tenemos y todo lo que de esta se deriva que hace que la representación no sea real. Esto lo que hace es beneficiar claramente a los partidos mayoritarios que no quieren que la ley electoral cambie. A esto hay que añadir que los espacios que se nos da en los medios de comunicación derivados de esa ley electoral sean muy reducidos. No se nos permiten igual tiempo que al resto de fuerzas políticas que siempre segmenta – excepto algunas excepciones- los dos grandes partidos por un lado y el resto por otro. Por todo esto es muy difícil realmente competir con los grandes partidos, esto lo único que hace es entrar en el juego del bipartidismo y que no cambie nada.
R.D. -Nosotros tenemos una fuerte apuesta por las nuevas tecnologías, creemos que es el sistema que va a imperar claramente en el futuro, ya casi todo el mundo utiliza ordenador, teléfono móvil, tablet, etc. con lo que nuestra apuesta es decidida en plataformas como las redes sociales. No solo para la campaña electoral, creemos que debe ser un sistema de acceso de información para que todos los ciudadanos puedan estar claramente informados de todo lo que se hace con el dinero público, debe ser una herramienta que garantice la transparencia de manera real y no como se hace ahora. En el siglo XXI Internet debe servir casi a tiempo real para saber todo aquello que tiene que ver con la gestión pública, se pueden eliminar muchas trabas burocráticas actuales que son insoportables. Nosotros incluso a largo plazo hemos fomentado la idea de que se pueda votar desde casa a través de Internet, cosa que agilizaría y mejoraría todos los procesos de elecciones. Técnicamente igual hoy no es posible pero a medio plazo seguro que lo es con lo cual debemos avanzar en ese sentido. También las nuevas tecnologías pueden mejorar la calidad de la democracia.
J.C.P. -¿Son una herramienta o un arma?
R.D. -Son una herramienta, sobre todo sirve para poder explicar de manera pormenorizada todo aquello que tu quieres hacer llegar al ciudadano. Quizás en panfletos o con carteles la información no es toda aquella que tu quieres mostrarle al ciudadano. Esto en Internet es posible porque en Internet está absolutamente todo. Pensamos que en Internet la campaña tiene y tendrá cada vez más impacto y otra ventaja es que reduce muchísimo los gastos de campaña que muchas veces son desorbitados.
J.C.P. - ¿Usted estaría de acuerdo, con la crisis económica que vivimos, en no haber hecho campaña o que hubiera sido mínima?
R.D. - Completamente
J.C.P. - ¿Y por qué no lo han hecho desde su partido UPyD?
R.D. -Esto no sería justo. Esta debe ser una decisión que se tome en consenso por todos los partidos políticos. Hay una cosa que está muy clara: las campañas electorales tienen influencia, pero sobre todo tienen influencia si no las haces. Si nosotros no hubiéramos hecho campaña, aunque al principio se hubiera visto con buenos ojos esta medida, finalmente las consecuencias para nuestro partido hubieran sido nefastas. Nosotros propusimos reducir la campaña a las redes sociales, debates abiertos en televisión y radio y eliminar el resto de gastos que son altísimos que si los hacen todos los partidos a la vez la influencia es escasa.
J.C.P. -Gracias a las redes sociales y las nuevas tecnologías el movimiento 15M tomó fuerza y conciencia de sí mismo. ¿Qué opinión le merece este movimiento social?
R.D. -La opinión es de absoluto respeto, pero mi opinión es contradictoria. Por un lado creo que es muy bueno por el hecho de despertar a la gente su conciencia social y ciudadana. Hace unos años tenía la sensación de que la sociedad estaba completamente dormida. Además defiende muchas de las cosas que nuestro partido viene defendiendo desde años antes a que se produjera el movimiento, se puede ver en cualquier documento nuestro. Nosotros compartimos con ellos el qué hay que hacer pero ellos se quedan ahí nosotros además aportamos el cómo se debe hacer. El movimiento 15-m no aporta ese cómo hacerlo. Hacen una labor impagable pero creo que deberían organizarse de otra manera. Nosotros intentamos hablar con ellos con el único fin de debatir e intercambiar ideas pero no hemos sido capaces de encontrar a nadie que quiera venir aquí para hablar con nosotros. Creo que deberían concretar un poco más para poder ser más eficaces. Es la parte que veo más deshilvanada de ese movimiento. Pero insisto en que creo que ha sido positivo.
J.C.P. -¿Le parece correcto los abusos violentos que han tenido algunas fuerzas del orden bajo mandato gubernamental?
R.D. -Yo no soy partidario de utilizar la violencia porque no conduce a nada. Pero tampoco creo que se puedan ocupar calles o plazas sin ningún pudor. No todo vale. Existen comercios y otros ciudadanos a los que no se les puede molestar porque así lo hemos decidido. Me parece que el movimiento ha degenerado un poco de sus inicios hasta ahora. Tú puedes defender lo que quieras pero tienes que respetar a todo el mundo, al que tiene una tienda o al que no piensa como tú. No todo vale en una democracia.
J.C.P. -Una de las protestas del 15M es sobre las gestiones económicas y culturales, ¿ha sido necesario el gasto que ha llevado hacer La Cúpula del Milenio?
R.D. -Creo que no, en tiempos de crisis este gasto estaba de más. Quizá en otro tiempo no hubiera pasado nada pero ahora mismo este tipo de iconos no se debería haber hecho.
J.C.P. -Este era un gasto cultural ¿En qué se debería haber gastado este dinero? ¿qué otra manera de potenciar la cultura hubiera elegido usted?
R.D. -Bueno es un gasto cultural o de lo que hubiera sido, pero lo que nos tendríamos que haber planteado es si en el tiempo en el que estamos se tenía que haber gastado eso en otro ámbito cultural o directamente no haberlo gastado en este campo. Por ejemplo ¿las familias cuando le van mal las cosas de que es lo primero que recortan? Eso es lo que deben pensar o debemos pensar aquellos que estamos gobernando. Si tenemos ahora la situación que tenemos, con industrias en vías de cierre, con infraestructuras sin terminar, con los comercios del centro en una situación mala, con el problema del paro que existe en toda España en general y en Valladolid en particular, ¿en esa situación no hubiera sido mejor cancelar ese presupuesto destinado a cultura en este caso y utilizarlo en aquellas cosas que son más acuciantes? Si se tiene un presupuesto aprobado para una determinada cosa pero las condiciones son las que son no seamos burros. Si es necesario cancelar un determinado presupuesto en cultura, festejos o lo que sea por cosas que son más importantes en ese momento hagámoslo. Lo que procede no es gastar ese dinero en otras cosas relacionadas porque sí, lo que procede es dividir ese presupuesto por dos por tres o por cuatro y dedicarlo a otras cuestiones que sean más necesarias.
R.D. -Valladolid tiene equipamientos culturales suficientes, no vamos a enumerar la lista de museos, la lista de centros cívicos que hay, que hay que hacerlos funcionar y hay que darles mucha más vida de la que tienen pero ¿construir otro ahora mismo es necesario?, pues ahora creo que no. Habrá que mejorarlos y potenciarlos y con el dinero que sobre destinarlos a otras cosas, no quiero decir que la oferta cultural no sea una prioridad.
J.C.P. -¿Cómo ve el panorama cultural de la ciudad?
R.D. -Pues creo que está bien. Al alcalde se le pueden criticar muchas cosas pero en el tema cultural creo que se está haciendo un esfuerzo importante. Se le pueden criticar otras cosas como el plan Rogers o el tejido empresarial de la ciudad, o el modelo de ciudad que ellos pretenden. Lo que pasa es que ahora han cogido nuestro programa electoral han nombrado un gerente de urbanismo que parece llevar todas las ideas que nosotros proponíamos de una ciudad más compacta y más unida, pues para nosotros perfecto no le vamos a decir que no, que siga adelante en esa línea.
J.C.P. -¿No considera que la oferta de conciertos y teatro de ferias es poco llamativa para los jóvenes?
R.D. -Yo creo que la oferta es la que debe haber. Podíamos pedir más pero no debemos olvidar una cosa. Valladolid y más desde que está el ave aquí está a 50 minutos de Madrid y la oferta que tiene Madrid es descomunal, entonces intentar meter más aquí ¿Iba a dar buen resultado o al final la gente se iba a coger el ave y se iba a ir a la oferta que le ofrece Madrid? Yo creo que no se esta haciendo mal en ese aspecto, a lo mejor se podría hacer algo más pero creo que no está mal. Competir con Madrid es complicadísimo y al final igual por meter más igual acabábamos liándola.
J.C.P. -¿Qué opinión le merece el desfile de peñas en fiestas con los jóvenes bebiendo en la calle? ¿Cual es su opinión de este tipo de botellones?
R.D. -Es complicado, muchas veces estas cosas se realizan por una cierta tradición. Yo lo que pediría en estos casos es que se realicen con un cierto orden y que no de lugar a dejar los sitios por donde pasan como han quedado en alguna ocasión. Fuera parte de eso el tema de prohibir es complicado la gente tienen que hacer lo que ellos quieran hacer. Hay algunos sitios donde de alguna forma esto ya es medio tradición. Pero lo que si se debe pedir es que esto se haga con un cierto orden. Se puede concentrar la gente pero que quede lo más parecido a como se lo encontraron e interfiriendo lo menos posible. Yo siempre digo una cosa; no se puede resolver con legislación aquello que se debe resolver con educación. Si pensáramos más en el vecino y en el perjuicio que le podemos causar habría que reglar menos cosas y habría que prohíbir muchas menos cosas.
J.C.P. -Valladolid ha lavado su cara urbanística en los últimos años, pero parece que esto casi solo repercute a unas zonas y deja fuera a otros barrios, casi haciendo que sean dos ciudades ¿qué le parece esto?
R.D. -Hay que equiparar los servicios en todos los barrios, los servicios y el acceso a los servicios eso no quiere decir que en todos los barrios tenga que haber de todo. Esto quiere decir que halla un reparto equitativo por toda la ciudad en la dotación de servicios y estructuras. Hasta ahora han existido unos barrios de primera y otros de segunda y eso es inviable, con la única salvedad que es el centro de la ciudad que hay si que hay que hacer un esfuerzo extra por recuperarlo. El centro debe ser el núcleo de cohesión de todos los barrios que hará que mejore la cohesión global de la ciudad.
J.C.P. -¿No hay una planificación a la hora de hacer obras? Hemos llegado a tener la arteria principal de Valladolid con varios cortes, con lo que esto supone para el tráfico y el día a día de los ciudadanos.
R.D. -Las obras no se hacen bien, pero no se hacen bien ni en Valladolid ni en ninguna ciudad de España. Esto no es escusa. Es una crítica global a todos los gestores. En su favor hay que decir que es muy complicado de gestionar. Pero no se puede abrir una calle en un sitio y poco después volver a cortar la calle. Habrá que hacer las infraestructuras de manera que no halla que cortar calles cada dos por tres. Las obras hechas así son más caras y se tarda más, pero esto es mejor que estar continuamente abriendo y cerrando calles.
J.C.P. -¿En qué ha quedado el soterramiento de las vías del tren? El proyecto lleva muchos años siendo comentado.
R.D. -Aplazado afortunadamente, porque no hay dinero. Y digo afortunadamente por el plan que es. Nosotros mantenemos que el soterramiento es la solución elegante, la perfecta, pero hoy en día no hay dinero para hacerlo. Esto se planteo de tal manera que era un proyecto urbanístico en el cual se paga a la vez que se iban pagando los terrenos que se liberaban. Esto hoy tal y como está el mercado de la viviendo y el mercado del suelo es inviable. Nosotros propusimos soterrar en un 30 o un 50 por ciento de la vía para cohesionar la ciudad, por que intentar hacerlo entero hoy no se puede y menos en los plazos de 2013 y 2015 que se dan, es imposible, 2020 y gracias sería. Cada grupo político ha propuesto diferentes ideas que todas aportan cosas pero van a pasar muchos años para que podamos ver el soterramiento.
J.C.P. -¿Están los ciudadanos concienciados para usar el transporte público?
R.D. -Comparándonos con quién. La red de transporte público de Valladolid digamos que no es muy mal pero no es una buena red de transportes. En Madrid por ejemplo no necesitas el coche para nada. ¿Aquí de quién es el problema del ciudadano o de la administración? Hay que planteárselo. Yo creo que el ciudadano utilizaría más el transporte público si tuviera mejor transporte público sobre todo en lo que es la comunicación con los pueblos del Alfoz. La comunicación de la ciudad no está mal. Se puede mejorar pero no está mal.
J.C.P. -Algunos usuarios se quejan de ciertas líneas, por ejemplo la 8, ¿están justificadas las quejas?
R.D. -Están completamente justificadas sus quejas. La línea ocho está bien, pero si hay dos polos fundamentales de emisión y de recepción de pasajeros a lo mejor hay que hacer una línea complementaria paralela a la línea ocho con la cuarta parte de paradas para que se coja y se deje pasajeros rápidamente y que tarde de un punto a otro 20 minutos o 15. Nosotros propusimos ese tipo de cosas que son lanzaderas al igual que propusimos unas líneas circulares que abarquen todo el extrarradio con líneas más externas de las que ya existen para municipios y demás. Lo pedimos y lo seguiremos pidiendo.
J.C.P. -¿Está al tanto de cómo está siendo la implantación del plan Bolonia en la UVa?
R.D. -El plan Bolonia es una buena idea, está bien. Esta es una opinión personal. Pero dice mucho del plan Bolonia que la universidad de Bolonia no lo aplique. Y no lo digo por el nombre sino porque la universidad de Bolonia es una universidad de referencia en Europa. Hay mucho que mejorar en el plan Bolonia y hay mucho que mejorar en la Universidad. Tienen que apostar definitivamente por dar una formación que esté muy vinculada con las empresas y con el mundo empresarial. En Madrid la Universidad Alfonso X lo está intentando y con ciertos buenos resultados pero es de las pocas que lo está haciendo. La empresa y los empresarios tienen que decir mucho en los estudios en la universidad. Esto muchas veces entra en conflicto con lo que los profesores llaman su libertad de cátedra, y con su perímetro de trabajo. Yo eso lo puedo entender en determinadas facultades como derecho o historia o filosofía, pero no lo puedo entender en otras como ingenierías o empresariales.
J.C.P. -¿Cómo se fomenta la labor de los emprendedores en la ciudad?
R.D. -Esto fundamentalmente es parte de la educación. Si tú preguntas en la universidad cual es su salida profesional preferida te dirán que quieren ser funcionarios. Si desde estadios anteriores no se prima el ser emprendedor, el ser empresario, el generar riqueza por tu cuenta… Si no se prima que esto es lo que se debe hacer y aquello que se debe reconocer jamás tendremos emprendedores. También es cierto que desde las instituciones se pueden dar subvenciones y otras ayudas sí, esa es una parte. Pero el problema de raíz está en la educación. Cuando se premie y se reconozca realmente la labor de los empresarios quizás la gente se anime más a emprender y a trabajar de esta manera, sin necesidad de subvenciones.
Y por otro lado está el problema de los funcionarios pero yo quisiera matizar una cosa: Frente a ese tipo de funcionario al que sí podemos aplicar el cliché de “Me saco una oposición y me toco las narices” que es una figura a eliminar, están otro tipo de funcionarios como son la policía, los médicos o los jueces, etc. al que no podemos aplicarle ese cliché y están realizando una labor impagable, eso hay que reconocérselo también. Y otra parte que hay que hacer respecto a la administración es simplificarla y hacerla más eficaz de lo que es hoy en día. Y poner en valor real la función que deben realizar. Así la gente cuando empieza su carrera podrá elegir a lo que quiera dedicarse en el futuro con criterios claros, no con los criterios que tiene hoy en día que son criterios deformados.
J.C.P. -¿Se fomenta todos los ámbitos de emprendedores que hay? ¿También en cultura?
R.D. -Si he de ser sincero no tengo conocimiento de ello. No es muy común que en política se diga esto pero realmente no se si se está haciendo o no, lo que sí se es que se puede hacer. La cultura no tenemos que pensarla como algo en lo que se hecha dinero y ya está, no. Hay muchas cosas que se pueden hacer a nivel cultural que dan retorno de inversión y dan un buen retorno de inversión. Por ejemplo la baza que tiene Castilla y León y Valladolid en particular en gastronomía es buena. Yo se de gente que se desplaza especialmente a Valladolid por el hecho de venir a comer aquí, además aprovechando de nuevo las ventajas del ave. Eso también forma parte del hecho cultural. Las compañías de teatro también son cosas que se pueden montar y llevar a cabo, y también pueden ser una buena inversión a nivel de turismo y de cultura que pueden obtener un buen rendimiento y que lo están obteniendo. Y eso lo hace gente que emprende también, el emprender no tiene que estar reducido al sector empresarial o al comercio se puede ampliar a muchos ámbitos, eso no es un problema.
J.C.P. -¿Es posible mejorar la gestión de Valladolid?
R.D. -Siempre se pueden hacer cosas. Otra cosa es que las cosas gusten a unos o gusten a otros pero siempre se pueden hacer cosas. Lo más importante que tiene que hacer ahora Valladolid y Castilla y León es recuperar el tejido empresarial que ha perdido. Y esto no es “esto es lo que hay y esta es una ciudad de servicios” Valladolid ha sido una ciudad industrial todavía tienen cierto carácter industrial Burgos también lo tiene, no son las únicas vamos a ver si somos capaces de poner esto en condiciones. Esa es la principal ocupación que deberían tener a nivel de gestión. Y luego a nivel de gestión de las estructuras de la administración conocen nuestra postura: Simplificación al máximo, eliminación de duplicidades y sobre todo eliminar todas estas sociedades satélites que aparecen al lado de diputación, ayuntamiento o comunidad autónoma que están duplicando funciones que debería realizar la administración con menos calidad, con más coste y con un agravante, están diluyendo responsabilidades. Porque cuando esas funciones las realiza la administración quienes las ejecutan son funcionarios correctamente formados y que tienen sus responsabilidades, a estas sociedades no hay hijo de vecino que les pida responsabilidades. Esto hay que cortarlo de raíz, estos son los agujeros negros que tenemos ahora mismo, pero no solo en Valladolid sino en otras muchas ciudades España. Esto es lo que hay que cortar ya y empezar con ello cuanto antes.




No hay comentarios:
Publicar un comentario