Cartel del concierto que darán el próximo día 10 en la Sala Caracol de Madrid
A pesar de sucesos como la cancelación de la gira de And So I Watch You From Afar o el robo que han sufrido recientemente Mogwai en su local de ensayo, no todo son malas noticias en el mundo del post-rock instrumental. El próximo 10 de diciembre tenemos una cita muy importante con los madrileños Toundra.
La banda, compuesta por Alberto al bajo, Esteban y Víctor a las guitarras y Alejandro a la batería, va de menos a más desde que fue formada hace algo más de cuatro años. Tras unos meses de ensayo y habiendo grabado una pequeña demo de sólo dos temas, la discográfica Astoria Records les ofreció editarla en formato vinilo. El grupo decidió esperar a tener más material, y un mes después ya eran cuatro canciones las que tenían en su haber. Dado el buen recibimiento que tuvo el grupo en la plataforma Myspace, Red Chalk Records les ofreció editar su material en CD si añadían dos canciones más. Y así lo hicieron. En menos de un año desde su formación, este cuarteto de veinteañeros ya contaba con su primer disco, Toundra (I).
Imagen del grupo, con permiso del mismo.
Su juventud también se nota en el punto de vista que tienen sobre la industria musical. Saben que intentar vivir de la venta de discos es prácticamente imposible para un grupo que empieza, y por eso y para llegar a la mayor cantidad de público posible, editaron su segundo trabajo, (II), con Aloud Music, sello que destaca por su política de libre difusión de sus discos mediante descarga directa. Con Aloud, además, tuvieron más libertad en la grabación de (II), contando con tiempo de sobra para producirlo, incorporar colaboraciones de amigos y emplear una mayor variedad de instrumentos, creando un sonido más rico y exótico.
Los chicos de Toundra también se cuidan especialmente de buscar un sonido original. Les importa demasiado ser únicos (en relación a la teoría de ruido de esta era de la información), y por ello intentan huir de ecos y riffs de aquellos que más les han marcado. Les ha salido algo folkórico que no se apoya en lo regional sino en lo total (si se me permite una expresión tan confusa). Mágico-simpáticos, mitológicos, sugerentes, étnicos y oníricos son dentro del mundillo nacional del rock ambiental un conjunto de lo más excepcional (o casi, que tampoco podemos olvidar a Gone with the pain, Kick Put, Emerge y otros tantos).
Con ese eclecticismo extremo, escucharlos es entender esa cuestión de fé en lo conciliador y lo común gritándole al corazón universal que todos llevamos dentro. Una de las mejores bandas sonoras de fantasía que podrás escuchar (Alberto al trabajar en el segundo disco estaba obsesionado con Ponyo, de Miyazaki). Esas ilustraciones que para ellos hace Chelsea Greene ya nos dan una pista del camino lleno de hojas, polvo de hadas y flechas ensangrentadas que inconscientemente evocaremos desde sus melodías. No quieren hacer música para gente que huela bien, ni tienen prisa por empezar a hacer dinero. Quieren contar una historia personal en el lenguaje más turbador de los conocidos.
Una de las ilustraciones de Chelsea Greene para el disco (II) y facilitada por Toundra.
Después de pasear el disco por todo el país, participando en festivales como Primavera Sound o el Dcode Fest, podremos asistir el día 10 de diciembre a su celebración de final de gira en la sala Caracol de Madrid, en un concierto sin teloneros donde interpretarán íntegramente sus dos primeros trabajos en formato largo, con colaboraciones y sorpresas, antes de despedirse de los escenarios durante una larga temporada en la que compondrán y grabarán su próximo álbum, (III). Es esto o el Madrid – Barça, que dudo interese a nadie.
Artículo realizado en colaboración con Carlos Romo.
Artículo realizado en colaboración con Carlos Romo.



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