La plantilla pucelana celebrando un gol. Imagen: www.abc.com
Como han cambiado las cosas para el Real Valladolid desde aquel sábado 5 de febrero, día en el que caía en casa, ante el Granada por 2-3 y veía negra su permanencia en la liga de plata del fútbol español, en la que todo eran lamentos y palabras pesimistas de cara a la marcha en un futuro a corto y medio plazo del equipo blanquivioleta.
Como ha cambiado todo 2 meses y escasos días después. De estar en el borde del abismo a haber cosechado en once jornadas 8 victorias, dos empates y tan solo una derrota en tierras insulares, ante Las Palmas. 26 de los últimos 33 puntos que han colocado al conjunto de Abel Resino en puestos de play-off, dado que el Barcelona B es un filial y como tal no puede ascender.
El once pucelano el pasado domingo. Foto:www.realvalladolid.es
¿A qué se debe esta metamorfosis? La verdad es que la confianza es un factor muy importante en el fútbol que se consigue a través de rachas positivas, como la que está protagonizando el conjunto de la capital del Pisuerga. Ya lo dijo Jorge Valdano: “El fútbol es un estado de ánimo”, y en estos momentos el del Pucela está por los aires.
Esto, unido también a que el técnico toledano ha encontrado un once tipo que parece que carbura. El defenestrado Jordi se ha asentado como el mariscal de la zaga blanquivioleta y junto a Juanito, un fichaje de invierno que aporta veteranía, colocación y saber estar, dan una regularidad increíble a la zaga.
Los laterales, Barragán y Peña, condenados al banquillo con Antonio Gómez son un puñal por la banda en este último tramo de la temporada. Nafti y Baraja sostienen perfectamente el centro del campo pucelano y Nauzet, Sisi y Jofre, fabrican fútbol por las bandas para que uno de los mejores delanteros de la categoría, sino el mejor, Javi Guerra, lo transforme en goles.
Javi Guerra. Imagen: www.realvalladolid.es
Sin embargo, a mí me gustaría ensalzar, por encima de todos a dos futbolistas, que el técnico, ex del Atlético de Madrid entre otros, ha conseguido recuperar como son Óscar, en el que ha depositado una confianza ciega desde su llegada, y que es otro respecto al del inicio de la temporada y sobretodo el descubrimiento de Javi Jiménez quien a pesar de su error ante el Xerez, ha demostrado que es un portero de los pies a la cabeza y que puede dar muchas alegrías al club pucelano.
Porque el fútbol es cuestión de rachas y por todas las razones anteriormente expuestas hay que pensar que el Real Valladolid puede clasificarse con autoridad para los play-off y por qué no, arreglar el mal inicio de la primera mitad de la temporada consiguiendo el ascenso a primera división.
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