Louise Bourgoin encarna a Adèle.
Ver cine francés siempre suele ser algo interesante, la forma que tiene de contar historias y de adentrarse en las tramas de una forma tan distintas a la mayoritaria cartelera americana., encontrándonos muchas veces que películas tales como Odette, una comedia sobre la felicidad o El pacto de los lobos.
Recientemente se ha estrenado en las carteleras Adèle y el misterio de la momia y Mis tardes con Margueritte, dos francesas con mucho estilo y realmente encantadoras.
Adèle en su origen en el tebeo.
En la película todo se complica, casi al comienzo, cuando un pterodáctilo resucita (más exactamente sería decir nace, ya que sale de un huevo) a lo que se unirá el intento de nuestra joven protagonista para dar vida a una momia que quizá podría ayudar a su hermana que se encuentra en coma.
No hace falta decir, ha quedado claro con los elementos que acabamos de nombrar, que estamos ante una película pura de aventuras, emoción por emoción, en la que disfrutaremos cada minuto del metraje, que además está aderezado con bastantes toques de humor lo que ayuda a quitar tensión pero además logra con ello crear un universo propio, con sus propias normas, en el que realmente todo es posible.
Fotograma de la película.
La dirección corre a cargo de Luc Besson, un director que no precisa presentación alguna, quien siempre logra dar un estilo propio a su trabajo y a quien les gusta adentrarse a mundos fantásticos como El quinto elemento o Arthur y los Minimoys.
Adèle es una buena muestra de cine hecho simplemente para entretener pero no por ello mediocre y plano, si bien es cierto que muchos personajes serán caricaturescos (en actitudes y físico) esto solamente hace que nos adentremos todavía más en la historia, en la que una vez dentro ya no podremos salir.
Una buena elección para una tarde del fin de semana.
Por otro lado tenemos a Margueritte, una encantadora ancianita, pequeña y encorvada que se cruzará en la vida de Germain Chazes, un hombre sencillo y simple que encontrará en esta abuelita a la madre que nunca tuvo además de la mejor amiga que podría desear.
La vida de Germain consiste en poco más que su trabajo, estar en el bar con sus amigos (que se burlan de él en más de una ocasión), intentar cuidar de su madre que en modo de flash-backs veremos siempre se ha quejado de él, pero no todo será malo ya que tendrá el amor de la joven y guapa Anette que interpreta dulcemente Sophie Guillemin.
Sophie Guillemin en una escena de la película.
Un día en el parque, lugar al que nuestro protagonista acude a comer su bocadillo, se encontrará con Margueritte y entonces su vida empezará a cambiar.
Gisèle Casadesus y Gérard Depardieu están enormes (el segundo también literalmente) en un juego de interpretaciones que hará las delicias del espectador. Hay que decir que la película no aporta nada nuevo, y en más de un momento resulta realmente tópico, pero no por eso deja de ser válida y realmente bella.
Esta película es un encantador cuento que demuestra que la vida puede ser maravillosa.
Adèle y Margueritte, dos francesas que te conquistarán.





2 comentarios:
A mi Adèle me conquisto el corazón, bueno más bien su hermana que parece más viciosilla,xD
Una buena película para ver, sin duda alguna divertida, y además llena de aventuras :)
saludos,
Reibag
Te recomiendo (y mucho) que también veas la otra.
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