Qué injusticia no haber hablado de esta entrañable pareja hasta ahora. Post dedicado a todos los que dicen no entender el humor inglés, pero luego se comen con patatas Muchachada Nui (con mi cariñoso respeto a la tropa de manchegos), siendo como son deudores de los Monty Phyton. He dicho.Además de traducir, mi otra manera de ganarme la vida es dando clases de inglés para niños. He de decir que, en el tiempo en el que llevo inmersa en el mundo de la docencia, he encontrado un par de aliados formidables en este dúo animado de Great Manchester quien, con sus aventuras inocentes pero ingeniosas, llenas de guiños a la cultura popular y de cariñosas pinceladas a la vida rural inglesa, se han convertido en seres apreciados entre adultos y niños por igual (menos para Vicente Molina Foix, ya lo sabeeeeeeemos). En Navidades y otras festividades, les pongo a mis niños alguno de los cortos o el largometraje de esta peculiar pareja, y tan contentos. Con su pronunciación clara y sus absurdas aventuras, se los meten en el bolsillo.
El año pasado estuve de visita en Londres y me encontré con que tenían su propia exposición temporal... ¡en el British Museum! Y es que en la isla que los vio nacer son auténticos héroes nacionales, por considerárseles embajadores de excepción del “British way of life”, y ofrecer una visión positiva del Reino Unido, alejada de los estereotipos sobre su mala comida, su peor tiempo y su carácter difícil. Descubramos, pues, quiénes son Wallace y Gromit, y qué les hace tan especiales.
Wallace: Este comedido y discreto calvorota de mediana edad, permanentemente vestido con camisa blanca, pantalones de lana y chaleco de punto verde, es capaz de dedicarse a cualquier oficio del mundo, desde limpiacristales a panadero, pasando por eliminador de plagas, pero su auténtica vocación es la de inventor (de hecho, se sumerge en todas sus profesiones a través de sus incontables inventos, que suelen ser los que provocan las catástrofes en las que se basan sus aventuras). Entusiasta, creativo, enamoradizo y, sobre todo, obseso del queso, en ocasiones llega a ser algo obtuso y duro de mollera, pero posee un gran corazón y no duda en tratar de ayudar a cualquiera que se encuentre en problemas. Aunque en realidad sea él el que en más problemas se mete...
Gromit: Un sabueso intelectual. No habla, ni falta que le hace: tiene un lenguaje corporal que haría las delicias de Marcel Marceau. Es la voz muda de la razón, frente al exacerbado entusiasmo irreal de su dueño, pero sobre todo amigo, Wallace. Con una paciencia infinita, se dedica a cuidar de él, a sacarle de apuros, e incluso a mejorar sus inventos, que para algo es ingeniero perruno y especialista en electrónica. Le gusta leer, cultivar verduras y pilotar aviones.
Juntos viven en una idílica casita de campo en la campiña inglesa, automatizada mediante las invenciones de Wallace, como por ejemplo el despertador automático que levanta de la cama y viste al inglés, o el garaje sistemático que convierte una fuente de jardín en la línea de salida de cualquier medio de transporte imaginable: motos, furgonetas,... cohetes espaciales...
Hasta la fecha son protagonistas de cuatro cortos animados y un largometraje, han ganado dos oscar y han estado nominados en una tercera ocasión, y actualmente cuentan con su propio cómic. Y no nos podemos olvidar de Shaun, la traviesa oveja coprotagonista del corto “Un afeitado apurado”, que ahora cuenta con su propia serie.
Las criaturas de Nick Park cuentan con vida propia, y un cariño y talento que transciende sus expresivos cuerpecillos de plastilina.

2 comentarios:
Jo, de pequeño me sentía solo. Ningún niño los conocía y yo tenía un poster de ellos en mi cuarto.
No recuerdo desde cuándo conozco a la peculiar pareja, pero siempre me han gustado.
Además, como cada uno tiene una forma de ser, con sus diferencias, se llevan a la perfección y se ayudan uno al otro. Y, como bien dices, a quien haga falta.
No me importaría levantarme así y ponerme así las camisas jaja
Un saludo.
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