
Hoy, 5 de octubre, se celebra el 40 aniversario del estreno en la pequeña pantalla del grupo cómico más influyente de todo el mundo. Un día como hoy, en la cadena británica BBC, se estrenó Monty Python's Flying Circus.
Retrocedamos en el tiempo. Todo empezó cuando John Cleese y Graham Chapman se conocieron en el Cambridge Footlights Revue, un club de teatro amateur dirigido por estudiantes del Instituto Downing. En 1963, el club realizó una aclamada gira mundial con la obra A Clump of Plinths, al final de la cual Cleese se estableció temporalmente en los Estados Unidos, donde conoció a Terry Gilliam. Poco tiempo después regresó al Reino Unido y, tras trabajar en varios programas radiofónicos de humor, se unió nuevamente con Chapman en el programa The Frost Report, y allí coincidieron con otros grandes comediantes ingleses, y también con sus futuros compañeros Michael Pallin, Eric Idle y Terry Jones. El programa duró 28 episodios, durante los cuales desarrollaron sus estilos de guionizar que les conduciría más adelante a colaborar juntos. La popularidad de la serie hizo que Chapman y Cleese fueran invitados a participar como escritores y protagonistas en el nuevo programa At Last the 1948 Show, durante el cual crearon varios sketches que influenciarían su estilo cómico, y que más adelante realizarían.
En 1969 se les ofreció a Cleese y Chapman su propio programa. Sin embargo, debido al alcoholismo de Chapman, Cleese se negó a trabajar a solas con él. De modo que contactó con Michael Pallin, con el cual había quedado maravillado trabajando en The Frost Report. Pallin había estado trabajando junto a Eric Idle y Terry Jones en la serie Do Not Adjust Your Set, con Terry Gilliam como dibujante. El grupo estaba esperando la confirmación para una nueva serie, cuando a Pallin le llegó la oferta de Cleese. Éste aceptó y se trajo a sus compañeros al proyecto. Aquí nació el grupo cómico conocido como Monty Python, y su programa Monty Python's Flying Circus. El programa se transmitió por la BBC y duró 4 temporadas, desde octubre de 1969 hasta diciembre de 1974.

Sin duda el grupo Monty Python ha sido el más popular de cuantos ha habido, habiéndose contado entre sus seguidores grupos cómicos como El Tricicle o los más actuales Teatre de Guerrilla. Su estilo humorístico iba más allá de lo visto hasta la fecha. Su influencia en el mundo de la comedia ha sido comparado por vários escritores y críticos de televisión a la de los Beatles para la música.
Los Monty Python fueron los máximos responsables de su ya legendario programa Monty Python's Flying Circus, el cual se encargaban de dirigir, guionizar y protagonizar. Grácias al control creativo que poseían, sus gags se centraban principalmente en el absurdismo más total, llegando incluso al sin sentido; experimentando con lo más alejado de las normas establecidas de la comedia televisiva.
El programa carecía de toda lógica. Previamente a los créditos de apertura, aparecia Michael Pallin vestido a lo Robinson Crusoe acercándose a la cámara (en cada episodio de forma diferente), y anunciaba "Es..." (una técnica conocida como "apertura fria"). En subsiguientes temporadas, ésta introducción previa vino acompañada anteriormente por John Cleese como locutor de radio anunciando "Y ahora...", haciendo referencia a su famosa frase And now for something completely different ("Y ahora algo completamente diferente") que solía servir para entrelazar gags sin conexión alguna. Muchas veces los Monty jugaban con la credulidad de la gente, y ponían la introducción después de 10 minutos de programa, o los títulos de crédito finales en medio del programa, incluso una vez apareciendo éstos justo después de la introducción. Un ejemplo es el programa que empezaba como si fuera una película de piratas, y de repente aparecia Cleese enmedio de la escena sentado en la mesa introduciendo el programa, una burla a la cadena televisiva BBC, que les cambiaba muy a menudo la hora de emisión sin avisar. Parecía que el humor no tuviera límites para ellos.
Asimismo, a pesar que la mayoría de personajes femeninos eran interpretados por los mismos Monty Python disfrazados (mayoritariamente como mujeres de avanzada edad), lo importante del gag era el guión, y no el travestimo de éstos. Según cuenta Eric Idle en una entrevista, los guiones hubiera sido idénticos si los hubieran interpretado mujeres de verdad. En posteriores episodios de la serie, aparecerían mujeres disfrazadas de hombre. Del mismo modo, hacían gala de la autoparodia y humor hacia ellos mismos. La mayor parte de personajes afeminados o con tintes homosexuales eran interpretados por Graham Chapman, homosexual reconocido.

Cada temporada de la serie contó aproximadamente con 13 episodios, excepto la cuarta, que contó con 6. Al inicio de la tercera temporada, John Cleese pensó en abandonar el proyecto, pues pensaba que se estaba repitiendo y a la vez le costaba trabajar junto a Chapman, el alcoholismo del cual cada vez era más evidente. Según su opinión, tan solo 2 de los cientos de gags aparecidos en dicha temporada merecieron la pena. El resto le resultaron reciclados de anteriores ideas o gags ya realizados. Cleese abandonó el grupo al final de la tercera temporada.
La sintonía del programa era "The Liberty Bell" compuesta por John Philip Sousa, y elegida principalmente por ser una música de domino público sin derechos de autor.
En 1974, el grupo al completo se reunió para guionizar y protagonizar su primera película: Los Caballeros de la Mesa Cuadrada y sus locos seguidores (Monty Python and the Holy Grail). Previamente los Monty ya habían irrumpido en el mundo del séptimo arte en 1971 con Se armó la gorda (And now for Something Completely Different), una selección de los mejores gags de la serie Flying Circus, con mayor presupuesto.
Los Caballeros de la Mesa Cuadrada estaba inspirada en las leyendas arturianas, pero no por ello se libraba de la sátira (especialmente política) del grupo cómico. Sin embargo ésta vez no se trataba de gags sin conexión alguna, sino de una historia que contenía escenas absurdas y gags cómicos durante ésta. El sinsentido que caracteriza al grupo se mantiene en la película hasta el final de ésta. La película, que costó unas 150.000 libras, fue financiada por importantes y famosos grupos de música británicos, fanáticos del grupo cómico. Fue tal su éxito que el grupo se puso manos a la obra en una nueva producción cinematográfica.

La Vida de Brian (1979) fue su segundo largometraje y su obra más conocida. Considerada una de las mejores comedias de la historia, sitúa la acción en la Judea ocupada por los romanos, en la época de Jesucristo. Un desafortunado Brian Cohen (interpretado por Graham Chapman) tiene la mala suerte de nacer el mismo día cerca de donde nació Jesús, y durante su vida, una serie de desafortunadas casualidades encadenadas le llevarán a un destino fatal.
Nuevamente el grupo deja de lado la secuéncia de gags sin relación, y relatan una historia con contenidos alocados y cómicos; ésta vez, la sátira era especialmente religiosa, mofándose y criticando las religiones borregueras. Sin embargo, la película ha sido duramente criticada por vários sectores de la iglesia cristiana que la consideran ofensiva.
Su última producción cinematográfica, El Sentido de la Vida (1983) es un regreso al estilo de la série Flying Circus. Aunque durante toda la película se sigue como hilo argumentativo las edades del hombre desde su nacimiento hasta su muerte, así como una idea más filosófica como el sentido de la vida, se trata meramente de una excusa para introducir diferentes gags entrelazados únicamente por dicha idea, volviendo al concepto de gags sin sentido alguno.
Ésta película es una de las más duras y difíciles de digerir de la filmografía Python, debido a que contiene escenas sangrientas e incluso desagradables. Sin duda la más ilustrativa es la de Mister Creosote, un hombre obeso hasta limites imposibles que se pasa buena parte del gag vomitando de forma copiosa.

Aún así, la película fue nominada en el Festival Internacional de Cine de Cannes, obteniendo el premio especial del jurado. Una anécdota referente al festival y al humor de los Monty, fue que en la entrevista previa a la entrega de premios, Terry Jones, el director, afirmó que sabían que iban a ganar porque habían sobornado al jurado. En el discurso de agradecimiento del premio, indicaron a los miembros del jurado (siguiendo la broma) que habían dejado el maletín con el dinero en los urinarios del centro donde se celebraban los premios.
El grupo cómico no ha sido únicamente una influencia en el mundo del humor. Entre otras palabras populares, spam (comida enlatada de mala calidad) y pythonesco (algo absurdo e irreal) tienen su orígen en ellos.
Os dejamos con uno de mis gags favoritos, políticamente incorrectos en su época y aún sigue siéndolo. Feliz cumpleaños, Pythons.
1 comentario:
Nadie espera la inquisición española.
Publicar un comentario