Fundada en Valladolid el 12 de junio de 2008, por Reibag y Doc Pastor. Realizada y mantenida por la asociación Ruta 42.

24 de septiembre de 2009

La batalla de Budapest (un libro de historia y muerte).


Las guerras son estúpidas.

La gente no debería morir. Al menos no de ciertas formas. Una guerra, una revolución, una batalla solo son hervideros de ideales en ocasiones ficticios que lo que hacen es convertir las palabras de unos en armas de otros, a veces de forma literal causando de esa forma la muerte de miles.

Hacer daño a los demás parece que es algo ligado a la forma humana. No necesariamente de forma física, pero si oprimiendo, si haciendo pensar que no se puede mejorar y que hay que conformarse con el sucio barro que nos rodea. Nacimos desnudos, sucios y solos, algunas personas parecen creer que de la misma forma deben morir otros que no sean ellos.

Si dijera que esa es la conclusión que he sacado al leer el libro estaría mintiendo, y no en demasía bien por otra parte, ya que desde hace muchos años tengo esa idea rondando por la cabeza y realmente la lectura de las páginas no han hecho si no afianzar más mis pensamientos antibelicistas y en contra de los ejércitos armados.

Pasando momentáneamente, antes de seguir explicando mis propias impresiones de una forma menos simplista de lo que debería, quiero hacer un breve comentario a lo que ha sido la simple lectura de las letras en tinta negra que cuentan los ríos de roja sangre, que tuvieron que suceder para que se pudiera escribir ese libro como una vulgar fotocopia de la realidad.

La lectura del libro no se hace pesada, aunque la cantidad de datos en que hacemos inmersión como un buzo en el mar en ocasiones provoque la necesidad de parar, a fin de dar un momentáneo descanso al cerebro para que afiance todo lo leído, saque sus conclusiones y después continuar con la labor de absorber más conocimiento.
La historia reflejada no me asalta por completo en desconocimiento. Mi difunto padre era un gran aficionado a la historia lo que provocó que de pequeños nos contara (a veces a modo de cuento) más de una y de dos aventuras, por así llamarlas. Además que por mi parte siempre he sentido una cierta atracción por algunos fragmentos históricos como el que nos ocupa.

Si bien he dicho que no me pillaba sin un poco de peso a mis espaldas, tampoco es cierto que supiera en profundidad lo que sucedió. La cantidad de giros, dobles acciones y mentiras que sucedieron. Los cambios que debieron hacerse por un futuro hoy real y una posibilidad de mejoría son revisados en profundidad. Y ciertamente, como leí en una reseña en http://www.minutodigital.com, hay que decir que resulta ciertamente interesante el acercamiento poco habitual a la historia no patria por parte de historiadore españoles, los cuales en ocasiones parece que al publicar libros solo recuerdan que en nuestro país sucedió una guerra civil y nada más.

En ocasiones es más que sencillo dejar que la mente despegue y vague por el mundo de la imaginación, siempre guiado por la lectura que tenemos bajo nuestros ojos con gafas, y nos haga ver casi una película de Spielberg. Quizá el comentario pueda parecer exagerado o ciertamente poco ortodoxo, pero he de decir que en más de un momento no pude evitar que las imágenes de esa gran historia que es Salvar al soldado Ryan atacaran mi mente o que realmente viera una película con banda sonora de John Williams en que nos contara lo que del libro iba saliendo.

Quizá un libro de estas características, de formato histórico en un momento de tales grandes cambios, se vería mejorado por un relato más novelado. No porque el usado falle, pero ciertamente resultaría más atractivo hacia los ojos inexpertos y además sería más fácil de comprender la gran cantidad de datos antes la que se encuentre todo aquel que decida enfrentar al reto que presenta.

Regresemos al tema inicial. Al pensamiento de cómo las guerras son un sinsentido y solamente una matanza la mayoría de las veces.

Es cierto, y hay que decirlo, también las guerras y los conflictos hacen evolucionar a la raza humana. Si no hubiera sido porque los campesinos enriquecidos decidieron comenzar una revolución seguiríamos con tres estamentos, no existiría el voto universal y seguramente muchos avances médicos e industriales (destinados en su origen para otros derroteros) no serían en la actualidad lo que son.

Lo mismo sucede con la lucha que nos presenta el libro. Es una batalla por ideales de igualdad y de mejora, con terribles consecuencias pero por suerte todo ha quedado en el pasado, a veces incluso olvidado. Parece que es un continuo legado al ser humano. En nombre de demasiados abstractos se han hecho matanzas… libertad, igualdad, religión y hoy se sigue haciendo.

Debo decir, ya como final del presente escrito, que leer historia siempre es atrayente, útil y algo deseable. Aunque solamente sea para no repetir los mismos errores del pasado, para bordear lo que ya hicimos mal y seguir por un nuevo puente construido.

Claro que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.


No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...