Fundada en Valladolid el 12 de junio de 2008, por Reibag y Doc Pastor. Realizada y mantenida por la asociación Ruta 42.

12 de diciembre de 2008

Panteón de P.I. Especial Neal Patrick Harris (3 de 3): Dr. Doogie Howser


Terminamos nuestro especial de Neal Patrick Harris con el personaje que le dio fama internacional, el de Doogie Howser de “Un Médico Precoz”.


Uno de los primeros recuerdos que conservo de un ordenador, probablemente el primero que vi en mi vida, surge de mi televisor. Un chico escribe su diario. Y no lo hace en papel, no; lo hace en la simplona, chillona y pixelada pantalla de un ordenador de principios de los 90. Un chico moderno, desarrollado antes de tiempo, que hace cosas futuristas y extrañas. Se llamaba Doogie Howser, y la serie que protagonizaba, “Un Médico Precoz”.


« No puede beber cerveza, pero puede recetar fármacos ».


La premisa de la serie juega con el eterno efecto de los contrastes aparentemente incompatibles. Doogie es un chico de dieciséis años aparentemente normal: vive con sus padres, tiene amigos, le gustan las chicas... Pero su normalidad es sólo aparente, pues cuenta con un coeficiente intelectual que se sale de todas las gráficas y le permite licenciarse en medicina con 14 años, tras lo cual entra en el programa de residentes en el mismo hospital en el que ejerce su padre. Doogie tendrá, por tanto, que habituarse a vivir una vida de adulto, con sus inquietudes laborales e intelectuales, mientras disfruta y aprende como un adolescente de todo lo que su entorno le puede aportar. Le ayudarán su idílica y comprensiva familia, su novieta Wanda y su amigo payasete y un poco acomplejado, Vinnie.

Cada capítulo de la serie muestra a Doogie enfrentándose con una nueva lección cósmica, y termina con el propio muchacho anotando en la computadora las conclusiones extraídas de sus vivencias. La pantalla azul poblándose poco a poco de caracteres en inglés, junto con la banda sonora de organillo Casio son los dos elementos iconográficos más recordados de la serie.


Los Ojos del Niño


El ejercicio de análisis existencial que se pretende realizar con el personaje de Doogie no es nuevo. En multitud de ocasiones hemos visto a cineastas, escritores o caricaturistas presentar la realidad adulta a través de los ojos de un niño o un adolescente que no está preparado emocional o intelectualmente para afrontar lo que está presenciando. Mafalda, el Niño del Pijama de Rayas, South Park o Las Cenizas de Ángela serían tan sólo unos ejemplos, muy dispares, de la utilidad y versatilidad de este recurso. El interés de Doogie en concreto radicaría, en primer lugar, en el formato de serie en el que se nos cuenta su historia. Al prolongarse durante cuatro temporadas, tenemos la oportunidad de ver crecer y madurar a un joven con una vida muy poco peculiar hasta llegar a un punto en el que alcanza prácticamente la normalidad: finalmente es un médico adulto, que vive con un amigo en un apartamento de solteros y tiene una vida sentimental convencional.

Por otro lado, la forma en que están estructurados los capítulos hace de esta serie una mina de iconos reconocibles, como los vaqueros con zapatillas de deporte como sinónimo de juventud, la mencionada combinación de banda sonora y recuerdos escritos, y las reflexiones en primera persona combinando un narrador semiomniscente con un monólogo interior (que existía mucho antes de “Sexo en Nueva York”, niños y niñas).


El papel de Doogie fue uno de los primeros en la carrera de Harris, y le valió una nominación a los Globos de Oro cuando tenía tan sólo 19 años de edad. Me apuesto la piel a que muchos de los espectadores habituales de “Cómo Conocí a Vuestra Madre”, vieron a Barney y pensaron «Este tío me suena de algo ». El médico adolescente formó parte de nuestra infancia; nos molaba porque hacía cosas de adultos siendo apenas un chaval, y pensaba sobre cosas que no entendíamos pero que sonaban mucho a mayor. Ahora que lo último que hago cada día es apagar el ordenador me doy cuenta de lo mayores que nos hemos hecho, Doogie, Neal y yo.


Neal Patrick Harris. También lo has visto en:


- El culebrón estadounidense “Todos Mis Hijos”.
- “Starship Troopers”. Era el amigo sabelotodo que acaba trabajando en Inteligencia.
- “Dos Colgados Muy Fumados”, autoparodiándose.
- En numerosas referencias de Los Simpson y Padre de Familia.
- El montaje de Broadway de “Cabaret”, interpretando al Maestro de Ceremonias (MC).

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Que buena era esa serie, y sí lo del ordenador es muy recordado,jejeje.

Por cierto, otra de médicos, a la vez que de detectives, diagnóstico asesinato, no se si la recuerdas,jeje

Reibag

Aniña (@vampyevil) dijo...

y tan precoz

Patu dijo...

Dick Van Dyke, cómo no acordarme, tío, que crecí viendo "Mary Poppins" y "Chity Chity Bang Bang" :D

Reibag dijo...

Of course ese gran tipo!!! :)..me encantaba esa serie..de hecho en las ultimas temporadas el medico joven ,el rubio salia en la VII parte de Loca Academia de Policia...xD

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