
Si la semana pasada hablábamos del Diablo en su interpretación narrativa, y no como entidad religiosa, ¿por qué no hacer lo mismo con Dios?
Hablemos de Dios. Así, con mayúsculas, para qué complicarse la vida buscándole nombre. Si la semana pasada nos referíamos al Demonio como encarnación suprema del Mal, dentro de la mitología judeo-cristiano-islámica, y su reconversión en personaje de ficción, me parece justo analizar brevemente su gran Némesis, su enemigo mortal, su antagonista. Además, también tiene entidad propia como personaje.
My Sweet Lord
Empecemos por la base de Dios como personaje. ¿Cuál es su motivación, su característica principal? Que es bueno, naturalmente, o al menos, lleno de buenas intenciones. Pero sobre todo, que es creador de todas las cosas. Su aspecto puede variar, pero su imagen habitual es la de viejecito canoso de aspecto sabio y bondadoso, preferentemente vestido con una túnica blanca. Ignoro de dónde provendría esa imagen original, pero imagino que guardará relación con la pretensión de presentar a Dios como un padre que todo lo sabe y que intenta guiar a sus hijos por el camino más conveniente. También existen teorías que apuntan a que era un intento premeditado de reforzar la sociedad patriarcal y el poder masculino, pero me temo que si entro por ahí acabaré poniéndome demasiado subjetiva, así que no profundizaré.
Como comentábamos, la imagen estandarizada es la de ancianito barbudo. Sin embargo, no siempre fue así. En el Antiguo Testamento se nos presenta como una deidad celosa, iracunda, soberbia y de gatillo fácil, por decirlo así. Aunque, bien pensado, también tiene mucho de padre severo: trata de enseñarle a sus hijos (en este caso, el pueblo de Israel) una lección de vida y, si estos la interpretan incorrectamente o no hacen caso, se meten invariablemente en un lío. Sólo cuando parece inviable que estos vayan a salir por su propio pie, interviene Dios para sacarles del apuro, si bien, como castigo, se las hace pasar canutas (véase la peregrinación por el desierto tras la salida de Egipto, los numerosos éxodos, etc). En el Nuevo Testamento, por el contrario, se nos ofrece una visión de Dios considerablemente más bondadosa, aunque la base sigue siendo la misma: Dios pone pruebas de las que hay que extraer una enseñanza, evitar la tentación y seguir el camino recto, que es el que proporciona la auténtica recompensa. En el fondo es de lo más New Age.
Dios Superstar
Sin embargo, las interpretaciones de Dios que más me interesan son las que ofrece la cultura contemporánea. Vivimos un momento de espiritualidad convulsa, por así decirlo, y aunque los fanatismos están a la orden del día, también lo están las mentes críticas que tratan de razonar y valorar de forma analítica la validez de la religiosidad vigente. Parrafadas pedantes aparte, lo que quiero decir es que la gente tiene una opinión, y la expresa. Así, liberados de la influencia asfixiante de la jerarquía eclesiástica, y a la vista de los prolongados abusos que ésta cometió a lo largo de los siglos, la comunidad artística, sobre todo la europea, pero también la americana en determinados ámbitos, han hablado a las claras sobre lo que piensan y lo que creen. Y hay para todos los gustos. Ejemplos:
- El cómic Predicador, del irlandés desequilibrado Garth Ennis, publicado en EEUU por la línea Vertigo de DC. Es lo más bestia que he visto en interpretaciones de Dios. Se le presenta como una entidad poderosa, pero no lo suficiente como para que no se le pueda vencer, sobre todo gracias a su propia estupidez (porque el Dios de Ennis, todo hay que decirlo, no es precisamente una lumbrera). Se muestra engreído, manipulador y vengativo, pero en realidad todo se debe a un fuerte problema de autoestima que le impulsa a necesitar que todo el mundo le quiera. Mejor no os digo cómo acaba, por si alguno no lo ha leído y quiere hacerlo.
- La película Dogma, de Kevin Smith. A Dios lo interpreta Alannis Morrisette, y con eso ya debería decir mucho. Smith es católico creyente, pero tiene una mentalidad crítica y constructiva. Con esta película intentó reírse de los estereotipos, de los errores de la Iglesia y de los dogmas sin sentido, y ofrecer una visión espiritual más dinámica y fresca. Dios es un tipo/tipa estupend@: está siempre de buen rollito, le gusta que la gente crezca a nivel personal y que los humanos se busquen la vida por su cuenta, y su hobby favorito es encarnarse en un mendigo para poder gastarse el dinero en las máquinas recreativas. Es la viva imagen de ese Dios que está en todas partes, pero no se mete con nadie. Paz y amor, y el plus pal salón.
- La serie televisiva Padre de Familia. Dios hace apariciones muy puntuales, pero tiende a reflejársele como un tipo chapucero, algo putero, soez... El propósito es más resultar irreverente y escandaloso que ofrecer una crítica seria, pero quizá sería un buen ejemplo de cómo la sociedad actual se le llega a tomar más bien poco en serio.
- La tira cómica online Sinfest. Hablé de ella recientemente. Dios aparece como un tipo con un extraordinario sentido del humor: está encarnado en una mano que surge de una nube, así que con frecuencia, para expresarse, utiliza marionetas que parodian a los restantes personajes de la tira, o bien a personajes arquetípicos de los que se vale para simbolizar su estado de ánimo, como un pintor francés o un músico barroco cuando está inspirado y creativo. Está permanentemente a la gresca con el Diablo, es voluble y cambia continuamente de opinión: tan pronto resulta conmovedor como se comporta como un chiquillo travieso que se divierte gastando bromas pesadas. Analiza todas las interpretaciones que se le han venido dando en los últimos tiempos, tanto las positivas como las negativas.
- El libro Dios vuelve en una Harley, de Joan Brady. Vale, admito que no me lo he leído, pero es uno de los libros de autoayuda más famosos del mundo mundial, y había que añadirlo. Dios se presenta como la fantasía sexual favorita de media población femenina mundial: rebelde sin causa con moto vacilona y chupa de cuero, que en realidad viene a salvar a la damisela en apuros de turno de su propio desastre de vida. Me pasé media adolescencia pidiéndome uno de esos por Reyes, pero eso de que resulte ser Dios y te traiga un montón de consejos hippies, resulta un poco inquietante...
Es un breve resumen, y me dejo muchos ejemplos en el tintero (sobre todo en el terreno del cómic, donde al parecer da mucho juego), pero el espacio de opinión está a disposición del respetable por si se os ocurren más.
Cómics en Sigue al c: [Novedades y presentación] Cortocuentos, de Borja
Crespo y Chema García
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Wed, 11 Nov 2009 07:18:40 +0100 Cortocuentos Guión: Borja Crespo Dibujos:
Chema García Astiberri Ediciones. Bilbao, 2009 128 páginas. Tamaño 17 x 20
cms....
Hace 59 minutos
2 Comments:
¡Es mi personaje de ficción favorito!
Yo tengo al Jesucristo colega en mi cuarto.
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