Es verano, hace poco he (o hemos, ya que algunos somos compañeros) terminado los exámenes de mi vuelta a la vida universitaria y todavía tengo la mente algo aplatanada. Todos sabemos que terminar exámenes conlleva copiosas cantidades de alcohol, más tarde una cena con rica sangría y esas cosas, así que espero me perdonéis.
A lo que iba. Es verano y recién liberado no quiero hacer un texto profundo, rebuscado ni lleno de datos. Hoy os voy a contar el porqué prefiero a Super López por encima de Mortadelo y Filemón.
De pequeño no me gustaba leer, aunque ahora siempre ande con un libro entre las manos, y mi padre habilmente logró que me aficionara con los tebeos de Mortadelo y Filemón. Durante años fueron mis personajes favoritos y me reía un montón con sus historias pero… esto terminó de suceder y poco a poco me fueron pareciendo todas iguales.
Las historias de Ibañez tienen más o menos un desarrollo parecido (o más bien igual). Los dos agentes deben cumplir una misión que su jefe, el Superintendente Vicente, les ha encargado tras ellos escapar previamente y lograr que vuelvan al cuartel, para más tarde sufrir una serie de equívocos que en cuatro páginas llegarán a su culmen y terminarán o siendo perseguidos o con una hoja de periódico al lado diciendo “tuvimos que hacerlo”. Y este patrón se repite más o menos siempre. Lo de la resolución tan corta se entiende ya que originalmente estas historias se publicaban en revistas y por ello no podía hacer que siguieran de unas a otras, aunque hoy en día los albumes salen directamente al mercado y ha perdido un poco su razón de ser.Los personajes apenas evolucionan. Lo único relevante sería la aparición de la Señorita Irma, una nueva y atractiva secretaria que haría la competencia a Ofelia en su intento de conquistar a Mortadelo (o Filemón si se tercia) aunque desaparecería hacia los 90 ya que era una creación que se hizo cuando Ibañez perdió los derechos y no era de su puño y letra (más bien de uno de los negros que ha tenido y que han firmado historias como La elasticina o El gran Sarao y si no me falla ¡A por el niño! Es otra de ellas). Pero como hemos dicho no tienen evolución alguna. Cierto que no es necesario y si las historias funcionan y gustan al público (las colas de Ibañez en Barcelona siguen siendo las más largas) el autor no tiene necesidad alguna de cambiarlo.
Ahora pasamos al caso de Super López.
Los orígenes son más o menos similares. Al igual que sus dos compañeros fue creado como parodia (ellos de detectives y luego Agentes Secretos, y él para ser un súper héroe) y poco a poco cambió hasta ser un personaje con una vida propia ya bastante alejado de lo que en sus principios había sido.
Super López es el último superviviente del planeta Chitón y llegó a la tierra donde trabaja en Llauna Films (al menos cuando eran una empresa de cine, ahora mismo me temo que no estoy seguro del nombre) y de paso defender a Barcelona y al mundo en general de ataques alienígenas, malvados villanos y la siempre terrible banda de Al Trapone y sus compinches. Al menos esto en los últimos tiempos, al principio nos encontramos con un hombre casado que adora a su “mujercita”, como se refiere a ella tantas veces, y si nos remontamos todavía más en el tiempo nos encontramos con historia de cuatro viñetas y mudas (¿quizá una propia referencia de Jan al hecho de ser sordo?) pero todo va cambiando y nos vamos a centrar en los últimos tiempos del personaje que es la imagen que todos tenemos.
Las historias de Super López no siguen siempre un patrón exacto ni tan similar como sucede en Mortadelo y Filemón, de hecho en alguna historieta a quien menos vemos es al que da título a la misma y son casi sus secundarios los que crean la trama.Super López empezó sus historias en solitario rodeado de Luisa Lanas y Jaime Olsen (Lois Lane y Jimmy Olsen) a los que más tarde se unieron otros secundarios como el inspector Hólmez y su hija Martha además de su novio (más tarde) Chico y otros tantos. De los comienzos los personajes han ido cambiando bastante. Jaime pasó de ser un competidor y un “toca pelotas” a convertirse en el mejor amigo de López y Luisa, además de dejar siempre clara la referencia de que es más joven que el protagonista; El caso de Martha ya directamente cambia al empezar ya que nos la presentan como una ladrona que vive con su abuela para al poco ver a una chica con una gran vena artística y que terminará uniendo su vida con otro secundario de la serie (el ya nombrado chico).
Según han pasado los años las historias se han ido haciendo más complicadas y en muchas ocasiones más fantasiosas, pero sin dejar de lado nunca la vertiente de protesta social como se ve en las referencias a los botellones, explotación, la droga (y sus innumerables No a la droga que vemos en infinidad de ocasiones). Este cambio llegó a los personajes, como hemos dicho, y al propio Super López a quien hoy en día vemos que luce unas elegantes canas en su cabello como muestra de que el tiempo pasa para todos y también para las creaciones de Jan.
Las aventuras de estos personajes (ya que todos ellos tienen relevancia) se nos muestran hoy en día igual de frescas y divertidas que las de hace años, más elaboradas y con nuevos personajes que poco a poco hacen que la familia Super López vaya siendo cada vez más grande y más rica. Algo que parece Ibañez dejó por el camino.
Esto no quiere decir que crea que la obra de Ibañez sea mala o algo así, pero si debo decir que en mi caso (y sin dudarlo) me quedo con ese personaje tan patrio, y a veces algo olvidado por el público, que es Super López.

2 Comments:
Superlópez es lo mejor que se ha hecho en España. Y punto. Y éste es el tercer artículo que le dedicamos en el blog XD
Se ve que nos mola.
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